Cuando la humanidad olvidó su origen

Cuando la humanidad olvidó su origen

Existe una sensación profunda, silenciosa y persistente que acompaña a gran parte de la humanidad: la certeza de que algo no encaja. No se trata de una idea aprendida ni de una teoría intelectual, sino de una memoria interior que no logra expresarse con palabras, pero que se manifiesta como vacío, desconexión o nostalgia inexplicable. Esa sensación es el eco de un recuerdo olvidado: el origen.

En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex aborda de manera directa una de las ideas más trascendentales del mensaje del canal: la humanidad no es originaria de esta realidad densa. No como una afirmación fantástica, sino como una comprensión espiritual profunda que atraviesa tradiciones antiguas, textos gnósticos, experiencias interiores y observaciones de la conciencia.

No somos de aquí, y eso no es bueno ni malo

Una de las primeras aclaraciones esenciales es romper con la polaridad. Decir que no somos de este mundo no implica superioridad ni condena. No es algo positivo ni negativo. Simplemente es. La mente humana, entrenada para clasificar todo en términos de ganancia o pérdida, inmediatamente intenta llevar esta idea a un extremo. Pero el mensaje va más allá de esa trampa mental.

La humanidad se adaptó a esta realidad física. No entró intacta. Se transformó. Se densificó. Se ajustó a un entorno que no correspondía a su estado original. Esa adaptación tuvo consecuencias: olvido, confusión y una identificación casi total con la materia.

Esta realidad no es una simulación fácil de abandonar. Si lo fuera, como bien señala Alex, ya habría terminado. Es una realidad densa, pesada, lenta, diseñada para ralentizar la conciencia y mantenerla enfocada en la supervivencia.

El gran olvido según la visión gnóstica

La gnosis describe la historia de la humanidad como una caída en el olvido. Según esta visión, la existencia comenzó en el Pleroma, el reino de la luz plena, donde cada ser era una chispa consciente de la fuente infinita. No había separación, ni tiempo, ni carencia.

Algo ocurrió. Un descenso simbólico, representado por Sofía, la sabiduría, dio origen a una realidad inferior. De ese acto emergió el demiurgo, un creador imperfecto que, ignorante de los mundos superiores, creyó ser el único dios.

Este demiurgo creó un universo material hermoso pero limitado. En él, las chispas divinas quedaron atrapadas. No por castigo, sino por ignorancia. El error no fue la materia en sí, sino el olvido del origen.

Hans Jonas y el mapa psicológico del alma moderna

El filósofo Hans Jonas interpretó los mitos gnósticos no como relatos literales, sino como mapas psicológicos de la condición humana. Para él, el mito del exilio del alma describe con precisión la sensación moderna de alienación.

El individuo contemporáneo vive rodeado de sistemas, tecnología, rutinas y estructuras que le ofrecen comodidad, pero le quitan sentido. El alma ya no recuerda su hogar. Por eso, incluso cuando “todo está bien”, persiste una sensación de vacío.

Ese vacío no es depresión, como diría Jonas. Es el alma recordando que algo esencial fue olvidado.

Los arcontes y la distracción constante

En la gnosis, los arcontes son los administradores de esta realidad. No necesariamente entidades físicas, sino principios de control que mantienen la atención enfocada en lo externo: deseo, miedo, poder, placer, estatus.

Cada distracción, cada creencia limitante, cada comodidad que adormece la pregunta interior funciona como una capa más de amnesia. El sistema no necesita violencia constante; le basta con mantener a la humanidad distraída.

El verdadero cautiverio no es físico. Es la identificación total con el personaje.

La realidad como arena movediza

Alex utiliza una metáfora poderosa para describir esta experiencia: la arena movediza. Cuanto más intentas moverte desde el miedo o la desesperación, más te hundes. La densidad de esta realidad funciona igual.

Todo aquí se mueve lento. El pensamiento, el cambio, la transformación. Nada fluye como en los planos más sutiles. Esta lentitud genera frustración, ansiedad y una sensación de estancamiento permanente.

La clave no es luchar contra la arena, sino comprender dónde estás y por qué.

Cuando el espíritu habla

En medio de esta densidad, el espíritu aún logra expresarse. A veces de forma sutil, otras de manera radical. Alex comparte una historia impactante ocurrida en Monterrey durante una época de extrema violencia.

Una persona involucrada en secuestros tuvo una epifanía. Algo se activó en su interior. Contra toda lógica de supervivencia, decidió liberar a cerca de veinte personas cautivas, sabiendo que eso significaría su propia muerte.

Ese acto no fue racional. Fue espiritual. Cuando el espíritu habla, no negocia.

Gandhi y la no reacción

Alex conecta este ejemplo con la postura de Mahatma Gandhi. “Háganme lo que quieran”, decía Gandhi, “yo no voy a reaccionar”. Esa no reacción no era debilidad. Era una conexión absoluta con el espíritu.

Cuando alguien se alinea con su esencia, las programaciones externas pierden poder. El miedo deja de ser el motor principal. El sistema se sostiene sobre la reacción; cuando esta desaparece, el control se debilita.

Recordar el origen lo cambia todo

Recordar el origen no significa inflar el ego. Aquí Alex hace una advertencia clara: el ego espiritual es una de las trampas más peligrosas.

No se trata de decir “soy especial”, “soy elegido”, “puedo hacer milagros”. Esa narrativa solo reemplaza una jerarquía por otra. El verdadero recuerdo del origen viene acompañado de humildad, equilibrio y coherencia.

Eres una chispa divina, sí, pero igual que todos los demás. La ley del balance no permite excepciones.

La creación no es individualista

La creación funciona en conjunto. Como las gotas de agua que conservan su individualidad pero se unen para formar el océano. No hay competencia, no hay comparación.

Esta realidad se volvió densa cuando algunos seres utilizaron el conocimiento para separarse, dominar y manipular. El individualismo extremo es una distorsión del origen.

La verdadera fuerza surge cuando se recuerda que todos compartimos la misma fuente.

La falsa idea de la Matrix

Alex aclara un punto importante: llamar a esta realidad “Matrix” puede ser útil como metáfora, pero no debe simplificarse. No es un simple programa digital. Es una realidad forzada, sí, pero profundamente física y energética.

La materia misma es el ancla. La densidad es el verdadero desafío.

La naturaleza como reflejo del origen

Cuando las personas dicen “el mundo es hermoso”, casi siempre se refieren a la naturaleza. Y no es casualidad. La naturaleza aún opera en armonía con el origen.

El problema no es el planeta. Es la representación humana sobre él.

Una humanidad en verdadera expansión viviría en armonía total con la naturaleza y entre sí. No medias tintas. No discursos. Armonía real.

La verdadera 5D

La llamada quinta dimensión no es un lugar al que se llega por decreto. Es un estado de conciencia colectiva.

Ocurre cuando desaparecen las jerarquías, la competencia, el juicio y la separación. Cuando alguien a miles de kilómetros es reconocido como hermano, aunque no comparta idioma, cultura o creencias.

El origen compartido es lo que define la hermandad.

El fin del juego

El juego termina el día que la humanidad recuerde quién es. No por destrucción, sino por comprensión.

El sistema depende del olvido. El recuerdo lo disuelve.

Una misión clara

Alex lo resume de forma simple: descubrir quién eres. Esa es la única misión real.

No lo que te dijeron que eres. No el personaje. No la identidad impuesta. Sino el ser eterno, fuerte, sabio y amoroso que siempre has sido.

Paciencia y compasión

El despertar no puede imponerse. Cada ser tiene su proceso. La paciencia y la comprensión son esenciales.

El orgullo espiritual solo retrasa el camino.

Una invitación final

Cuando la humanidad olvidó su origen, comenzó el sufrimiento innecesario. Cuando lo recuerde, comenzará una nueva etapa.

Este mensaje no busca convencer, sino resonar. Si algo en ti se mueve al escucharlo, esa es la memoria despertando.

Para profundizar en esta reflexión, te invito a ver el episodio completo en ElShowDeAlex.TV y explorar más contenido en el canal oficial de Alex.

Experiencia cercana a la muerte – Invitado Peter Panagore de EEUU

Experiencia cercana a la muerte: un viaje consciente más allá del cuerpo

En esta profunda conversación conducida por Alex en ElShowDeAlex.TV, se abre un espacio íntimo y transformador para explorar una experiencia cercana a la muerte vivida por Peter Panagore desde Estados Unidos. Lo que aquí se comparte no es una teoría, ni una creencia heredada, sino un relato directo que atraviesa la conciencia, el cuerpo, la identidad y la percepción misma de la realidad.

Las experiencias cercanas a la muerte han sido registradas en múltiples culturas y épocas, pero pocas veces se narran con la claridad, coherencia y profundidad que Peter transmite. Su vivencia no solo desafía la idea tradicional de la muerte como final, sino que propone una comprensión radicalmente distinta del propósito de estar vivos.

Durante la charla, Alex guía el diálogo con sensibilidad, permitiendo que el testimonio fluya sin filtros, sin dogmas y sin imposiciones. El resultado es una reflexión que conecta directamente con la esencia humana y con preguntas que todos, en algún momento, nos hemos hecho.

El momento del quiebre: cuando el cuerpo deja de ser el centro

Peter relata cómo, en un instante inesperado, su cuerpo físico colapsó. No hubo preparación mental ni expectativa espiritual previa. Simplemente ocurrió. Sin embargo, lo que siguió no fue oscuridad ni inconsciencia, sino una expansión absoluta de percepción.

Describe con detalle cómo la identificación con el cuerpo desapareció por completo. No había dolor, miedo ni sensación de pérdida. Al contrario, emergió una claridad imposible de comparar con cualquier estado ordinario de conciencia. El pensamiento dejó de ser lineal y la comprensión se volvió instantánea.

Esta experiencia rompe con la idea de que la conciencia depende exclusivamente del cerebro. Peter enfatiza que la lucidez que experimentó superaba ampliamente cualquier estado vivido en la vida cotidiana.

La conciencia sin límites

Uno de los aspectos más impactantes del relato es la sensación de unidad total. Peter no se sentía separado de nada. No había un “yo” aislado observando el entorno, sino una integración completa con todo lo que existía.

En ese estado, el tiempo dejó de tener sentido. No había pasado ni futuro, solo una presencia absoluta. Esta percepción coincide con miles de testimonios similares alrededor del mundo, pero aquí se presenta desde una vivencia directa, no desde el análisis externo.

La experiencia no fue caótica ni confusa. Al contrario, estaba impregnada de un orden profundo, de una inteligencia amorosa que no juzga ni evalúa.

El amor como estructura fundamental

Uno de los mensajes más repetidos por Peter es que el amor no era una emoción, sino una condición del entorno. No se trataba de “sentir” amor, sino de “ser” amor.

Este amor no estaba dirigido a algo en particular. No dependía de acciones, pensamientos o méritos. Simplemente era. Un amor inclusivo, expansivo, sin opuestos.

Desde esta perspectiva, conceptos como culpa, castigo o juicio pierden sentido. La experiencia muestra que la realidad profunda no funciona bajo los mismos parámetros que la mente humana condicionada.

El regreso: volver al cuerpo con una nueva mirada

El retorno al cuerpo fue abrupto. Peter describe el proceso como una contracción violenta de la conciencia, una vuelta a la densidad, al peso, a la limitación sensorial.

El cuerpo físico se sentía extraño, casi ajeno. La identidad anterior ya no encajaba del todo. A partir de ese momento, su vida cambió de forma irreversible.

No porque adoptara nuevas creencias, sino porque la experiencia eliminó muchas de las antiguas. El miedo a la muerte desapareció por completo.

La transformación posterior

Después de una experiencia cercana a la muerte, la reintegración no es sencilla. Peter habla de un proceso largo, lleno de preguntas, ajustes emocionales y reinterpretación de la realidad.

Las prioridades cambian. El éxito, el reconocimiento social o la acumulación material pierden relevancia frente a la autenticidad, la coherencia interna y el servicio consciente.

Alex resalta cómo muchas personas que atraviesan experiencias similares sienten una desconexión inicial con la sociedad, no por superioridad, sino por sensibilidad.

¿Qué nos dice esto sobre la muerte?

La conversación no intenta convencer ni imponer una verdad absoluta. Sin embargo, abre una posibilidad poderosa: la muerte no sería el fin, sino una transición de estado.

Desde esta vivencia, la conciencia no se destruye, se libera. No se apaga, se expande. Y lo que somos va mucho más allá de un cuerpo físico y una identidad construida.

Esta visión no elimina el dolor de la pérdida, pero puede transformar la manera en que comprendemos la existencia.

El papel del miedo en la experiencia humana

Peter explica que gran parte del sufrimiento humano está sostenido por el miedo: miedo a desaparecer, a no ser suficiente, a perder el control.

La experiencia cercana a la muerte disolvió ese miedo de raíz. No por una técnica, sino por una comprensión directa.

Alex profundiza en cómo este miedo es también una herramienta de control social, cultural y psicológico.

Conciencia, propósito y sentido

Lejos de promover una desconexión del mundo, el mensaje final es una invitación a vivir con mayor presencia. Saber que la conciencia continúa no resta valor a la vida, lo amplifica.

Cada interacción, cada decisión y cada vínculo adquieren un nuevo significado cuando se viven desde la coherencia y el amor consciente.

Peter no regresó para escapar de la vida, sino para habitarla con mayor profundidad.

Reflexión final

Esta conversación en ElShowDeAlex.TV no ofrece respuestas cerradas, sino preguntas esenciales. ¿Quiénes somos realmente? ¿Qué es la conciencia? ¿Qué ocurre cuando el cuerpo deja de funcionar?

Más allá de creencias o paradigmas, el testimonio de Peter Panagore invita a mirar hacia dentro, a cuestionar lo aprendido y a abrir espacio a una comprensión más amplia de la existencia.

Para profundizar en este diálogo transformador, puedes ver el video completo en ElShowDeAlex.TV – Experiencia cercana a la muerte y explorar más contenidos conscientes en el canal oficial de ElShowDeAlex.TV.

Porque comprender la muerte, quizá, sea una de las formas más profundas de aprender a vivir.

El cubo negro de Saturno

El cubo negro de Saturno

Desde el inicio de la humanidad, el ser humano ha observado el cielo buscando respuestas. Antes de telescopios, antes de ciencia moderna, antes de fórmulas matemáticas, los antiguos levantaban la mirada y encontraban significado en los astros visibles. Entre todos ellos, Saturno siempre ocupó un lugar especial. Frío, distante, lento, visible a simple vista, Saturno fue considerado el guardián del tiempo, el límite entre lo visible y lo invisible.

En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos invita a profundizar en uno de los símbolos más intrigantes y perturbadores asociados a Saturno: el cubo negro. Un símbolo que aparece repetidamente en culturas antiguas, sistemas de creencias, arquitectura sagrada y estructuras de poder modernas.

Saturno y la frontera de la conciencia

Saturno es el último planeta que puede observarse a simple vista desde la Tierra. Más allá de él, el universo parece perderse en lo desconocido. Para las civilizaciones antiguas, esto no era una coincidencia. Saturno representaba el límite, la frontera, el umbral donde el espíritu descendía hacia la materia.

En Mesopotamia fue Ninurta, dios de la ley, la agricultura y la restricción. En Roma se transformó en Cronos, el devorador de sus propios hijos, símbolo del tiempo que todo lo consume. En todas estas versiones, Saturno comparte un mismo arquetipo: orden, límite, control, estructura.

El cubo como símbolo de la materia

El cubo es una forma geométrica perfecta, estable, sólida. Seis caras, ángulos rectos, estructura inamovible. Para los antiguos, la geometría no era decorativa: era lenguaje sagrado. Cada forma representaba un principio universal.

El cubo simbolizaba la materia cristalizada, el mundo físico, la estabilidad rígida donde la energía queda contenida. Seis caras que encierran un séptimo punto oculto en el centro: la chispa divina atrapada dentro de la estructura material.

Templos en Babilonia, santuarios en Egipto, piedras sagradas en Arabia y construcciones rituales en distintas culturas compartían esta forma cúbica. No era casualidad. Era un recordatorio constante del peso de la fisicalidad.

La visión gnóstica del cubo negro

Desde la comprensión gnóstica, Saturno no era solo un planeta, sino una frontera espiritual. El último límite de la luz antes de caer en el reino material. El cubo negro representaba ese descenso: la chispa divina confinada, aprisionada en la densidad.

Según estos textos, el mundo material fue diseñado por una inteligencia inferior conocida como el demiurgo, un falso creador que se creyó dios. Su propósito no era liberar, sino contener. Los arcontes, guardianes de este sistema, mantenían la ilusión de que la materia era la única realidad posible.

El cubo negro se convierte así en la arquitectura de la prisión: espacio, tiempo, forma y límite.

El tiempo como cárcel

Una de las ideas más profundas asociadas a Saturno es el tiempo como prisión. La sensación de repetir ciclos, cometer los mismos errores, correr sin avanzar realmente. Para los antiguos, esto no era progreso, era encierro.

El tiempo lineal, medido en relojes y calendarios, refuerza la ilusión de finitud. Todo nace, envejece y muere dentro del cubo del tiempo. Esta estructura mantiene a la conciencia atrapada en la urgencia, el miedo y la supervivencia.

De símbolo espiritual a herramienta de poder

Con el paso de los siglos, quienes comprendieron el poder de los símbolos descubrieron algo crucial: controlar el símbolo es controlar la mente. Lo que comenzó como advertencia espiritual fue convertido en instrumento de dominio.

Templos, ciudades, altares y estructuras políticas se diseñaron siguiendo geometrías específicas. Para las masas, eran símbolos sagrados. Para los iniciados, eran herramientas de alineación, manipulación y control energético.

El cubo dejó de advertir sobre la prisión y comenzó a ser venerado. La obediencia reemplazó al despertar.

La adoración y la inversión del significado

Cuando la religión organizada tomó control del mensaje espiritual, el cubo fue resignificado. La idea de estar atrapado se transformó en virtud. La sumisión se volvió fe. El encierro se volvió orden divino.

Sin embargo, los gnósticos resistieron esta inversión. Para ellos, el mundo material seguía siendo una trampa cósmica diseñada para distraer a la humanidad de su origen verdadero.

La liberación no venía de la adoración, sino del recuerdo.

El cubo en la actualidad

Hoy el cubo aparece disfrazado. Arquitectura moderna, diseño minimalista, estructuras urbanas, sistemas digitales, cuadrículas virtuales. El símbolo sigue ahí, operando silenciosamente.

La caja ya no es de piedra, es mental. Creencias limitantes, identidades impuestas, emociones de baja densidad. El cubo moderno es psicológico.

La densidad de la materia

Alex hace una distinción clave: no estamos en una simple simulación. La dificultad no radica en un programa digital, sino en la densidad de la materia. La fisicalidad es pesada, lenta, limitante.

La luz misma, al tener masa, queda atrapada en este sistema. La velocidad máxima no es universal, es propia de esta densidad. Todo en esta realidad está diseñado para ralentizar la conciencia.

Emociones como anclas

Placer, dolor, miedo, ira, deseo. Estas emociones mantienen a la conciencia vibrando dentro del cubo. No son malas en sí mismas, pero funcionan como anclas cuando dominan la experiencia.

El sistema no necesita barrotes cuando tiene emociones. Mientras el ser se identifique con ellas, el encierro está garantizado.

Salir del cubo

Salir del cubo no es físico. No implica escapar del planeta ni huir del mundo. Es un proceso interno de convencimiento absoluto.

Preparación diaria, claridad, desapego, visualización y certeza de quién eres. No pensar que eres pequeño, sino sentir profundamente que no lo eres.

El cubo funciona mientras te creas dentro de él.

La falsa promesa del ascenso rápido

Alex también advierte sobre los mensajes fáciles y las promesas inmediatas. El verdadero despertar no sigue calendarios ni agendas externas.

No se trata de fechas mágicas ni eventos masivos. Se trata de madurez de conciencia.

Una humanidad más fraternal

Más allá del cubo, Alex visualiza una humanidad que recuerda su origen común. Sin jerarquías, sin separación, sin identidades excluyentes.

No importa el rol, el pasado, la condición o las creencias. Todos somos hijos de la creación. Todos somos hermanos.

Una invitación final

El cubo negro de Saturno no es algo externo. Es un símbolo que señala un proceso interno. No vino a asustar, vino a advertir.

Descubrir quién eres es el primer paso para que el cubo pierda su poder.

Para profundizar en esta reflexión, te invito a ver el episodio completo en ElShowDeAlex.TV y explorar más contenido en el canal oficial de Alex.

Porque las jerarquías no significan algo para ti

¿Por qué las jerarquías no significan algo para ti?

Hay personas para quienes las jerarquías simplemente no tienen sentido. No provocan admiración automática, no generan obediencia instintiva y no despiertan la necesidad de validación. Para muchos, esto puede parecer rebeldía, indiferencia o incluso arrogancia. Sin embargo, desde una comprensión más profunda de la conciencia, esta percepción tiene una raíz mucho más esencial.

Alex, desde ElShowDeAlex.TV, plantea una reflexión directa y sin rodeos: las jerarquías son programas artificiales profundamente arraigados en esta realidad, pero no representan una verdad universal. Son construcciones humanas que chocan frontalmente con las leyes del equilibrio y la igualdad esencial del ser.

La programación social de las jerarquías

Desde muy temprana edad se nos enseña a reconocer rangos, títulos, estatus y niveles. Presidente, rey, director, celebridad, deportista famoso, empresario exitoso. La sociedad nos condiciona a reaccionar ante estas figuras con respeto automático, admiración e incluso sumisión simbólica.

Este condicionamiento no es casual. Forma parte de un sistema de organización basado en comparación, competencia y medición constante. Se nos inculca la idea de que algunos valen más que otros, que unos están “arriba” y otros “abajo”, que hay que aspirar a subir peldaños para ser alguien.

Sin embargo, cuando una persona comienza a recordar quién es realmente, este sistema empieza a sentirse artificial, forzado y profundamente incoherente.

La ley universal del balance

Desde una perspectiva universal, las jerarquías no existen. El creador, el universo o como cada quien decida nombrar a la fuente de todo, no percibe diferencias entre su creación. No hay hijos preferidos, no hay rangos, no hay seres más valiosos que otros.

La creación no es individual ni fragmentada; es colectiva y unificada. Cada ser tiene el mismo valor esencial. Por lo tanto, cualquier estructura que establezca superioridad o inferioridad atenta directamente contra la ley universal del balance.

En realidades más maduras, donde la conciencia ha evolucionado, la igualdad no es un ideal moral: es una realidad vivida.

Todos somos iguales, sin excepción

Un rey y una persona común tienen exactamente el mismo valor para la creación. Son amados sin condiciones, sin juicios y sin límites. No hay nada que aplaudir en uno ni nada que condenar en otro.

Esto no significa negar habilidades, talentos o roles diferentes. Significa comprender que ningún rol otorga superioridad ontológica. Un artista famoso no es más que alguien que eligió experimentar la fama. Una persona con poder político no es más que alguien desempeñando una función dentro de un sistema.

Cuando se entiende esto, la fascinación por las jerarquías se disuelve de forma natural.

El ego inflado y los reflectores

Alex comparte una experiencia personal al conocer a un futbolista famoso. Más allá del reconocimiento público, lo que percibió fue un ego profundamente inflado, una desconexión evidente y una falta total de interés genuino por el otro.

Este tipo de ego no surge por casualidad. Es el resultado de programas que alimentan la identidad basada en aplausos, fama y validación externa. Cuanto más alto se sube en estas jerarquías, más se refuerza la ilusión de separación.

Pero la conciencia no se impresiona con reflectores.

Carl Jung y la autoridad ilegítima

El episodio conecta esta percepción con las observaciones de Carl Jung. Jung identificó que ciertas personas reaccionan de forma casi alérgica ante la autoridad ilegítima. No se trata de rebeldía gratuita, sino de una brújula interna muy afinada.

Estas personas portan lo que Jung llamó el arquetipo del sabio gobernante: una comprensión innata de cómo debería ejercerse el poder para el beneficio de todos.

Cuando se encuentran con figuras que abusan del poder, manipulan o actúan desde el ego, sienten un rechazo visceral inmediato. No pueden fingir respeto donde no hay coherencia.

Ver a través del teatro social

Quienes no conectan con las jerarquías suelen ver con claridad el teatro corporativo, político y social. Perciben los títulos vacíos, las estructuras de control y las fachadas institucionales como lo que son: representaciones.

Por esta razón, muchas veces enfrentan conflictos con jefes, maestros o figuras de autoridad. No porque busquen confrontar, sino porque no pueden someter su autenticidad a una estructura que perciben como falsa.

Desde fuera, esto puede etiquetarse como insubordinación. Desde dentro, es fidelidad a la verdad interior.

El vacío del éxito convencional

Otro punto central es la sensación de vacío frente al éxito tradicional. Dinero, estatus, reconocimiento y posesiones no logran llenar algo esencial en ciertas personas.

Según Jung, estas personas están impulsadas por la función trascendente: un impulso hacia el sentido, la plenitud y la coherencia interna. Nada externo puede satisfacer esa búsqueda.

Por eso, muchas trayectorias profesionales tradicionales se sienten como una muerte espiritual. No porque estén mal, sino porque no resuenan con el propósito interno.

Éxito no es superioridad

Lograr éxito en esta realidad no convierte a nadie en especial ni superior. Simplemente significa que alguien jugó bien bajo las reglas del sistema. Y eso está bien.

Pero el sistema mide con parámetros artificiales: dinero, fama, rankings, números. La conciencia no se mide así.

Una persona puede tener menos recursos económicos y, aun así, vivir con mayor claridad, paz y plenitud que alguien en la cima de una jerarquía social.

Una realidad inmadura

Las jerarquías son propias de una realidad densa e inmadura. Funcionan en mundos donde la comparación y la separación aún dominan la experiencia.

En esta realidad, se nos enseña a mirar hacia arriba y hacia abajo. A sentirnos pequeños o grandes según el contexto. Pero ninguna de esas posiciones es real.

No eres pequeño. Nadie es grande. Todos somos iguales.

El creador no necesita adoración

Desde esta comprensión, incluso la idea de adoración pierde sentido. El creador no busca ser exaltado, obedecido ni venerado. Solo ama.

No castiga, no premia, no bendice ni maldice. Esas son proyecciones humanas. Todo lo demás es responsabilidad nuestra.

La vida no “va mal” por castigo ni “va bien” por bendición. Son experiencias dentro de un juego que aún estamos aprendiendo a comprender.

Medición versus plenitud

Las jerarquías se sostienen sobre la medición constante. Quién tiene más, quién llegó más alto, quién es más reconocido.

Pero la plenitud no se mide. La claridad interior no se cuantifica. La paz no aparece en rankings.

Por eso, para algunas personas, las jerarquías nunca han significado gran cosa. No porque estén en contra, sino porque simplemente no resuenan.

Una invitación final

Si las jerarquías nunca te han importado, no hay nada mal contigo. Al contrario, puede ser señal de que recuerdas algo que otros han olvidado.

Recuerdas que el valor no se otorga desde afuera. Que nadie está arriba ni abajo. Que todos somos parte de la misma creación.

Para profundizar en esta reflexión, te invito a ver el episodio completo en ElShowDeAlex.TV y explorar más contenidos en el canal oficial de Alex.

Venimos a ser fuertes y darlo todo

Venimos a ser fuertes y darlo todo

Hay un mensaje que resuena con una claridad imposible de ignorar cuando se observa la vida desde un nivel más profundo: venimos a ser fuertes y a darlo todo. No se trata de una consigna motivacional ni de una frase bonita para colgar en la pared. Es una verdad esencial que emerge cuando una persona comienza a cuestionar quién es realmente y por qué está aquí.

Alex, desde ElShowDeAlex.TV, nos invita a mirar más allá de la superficie de esta realidad y reconocer que la fortaleza no es algo que se construye desde afuera, sino algo que se recuerda desde dentro. La fuerza no se gana, no se compra, no se entrena como un músculo. La fortaleza es nuestro estado natural.

La fortaleza como estado original del ser

Cuando una persona descubre quién es, descubre su fortaleza. No porque se haya vuelto fuerte, sino porque siempre lo fue. Simplemente regresa a su estado de origen. Esta realidad, tal como está estructurada, nos lleva constantemente a olvidar esa verdad. Nos empuja a identificarnos con la debilidad, con la carencia, con la sensación de no poder más.

Sin embargo, ese sentimiento de fragilidad no es natural. Es aprendido. Es impuesto. Es parte de un entorno que opera en contra de nuestra esencia. Por eso tantas personas sienten que “están aquí, pero no son de aquí”. Hay una intuición profunda que nos dice que algo no encaja, que algo está alterado.

La fortaleza verdadera emerge cuando dejamos de definirnos por las capas externas y comenzamos a ir hacia adentro. Cuerpo físico, cuerpo emocional, cuerpo astral… capa tras capa, hasta llegar al núcleo del ser. Allí no hay debilidad. Hay una fuerza infinita.

Los límites son autoimpuestos

Uno de los puntos más reveladores de este mensaje es entender que los límites no son reales. Los límites existen únicamente en la mente. Como espíritu, no hay fronteras, no hay topes, no hay restricciones. Todo límite es una creencia que decidimos aceptar.

Alex utiliza una analogía clara: vehículos de alta gama con una velocidad máxima autolimitada. No porque el motor no pueda dar más, sino porque alguien decidió ponerle un límite. Exactamente lo mismo ocurre con nosotros. Nuestra potencia es inmensa, pero nos autolimitamos cuando decimos “no puedo”, “soy débil”, “ya no aguanto”.

La fortaleza de la que se habla aquí no es física. No tiene que ver con músculos, resistencia corporal o apariencia externa. Es una fortaleza interior, una solidez del ser que no depende de las circunstancias.

Vinimos a apoyar, no a cargar al mundo

Ser fuerte no significa cargar con todos. No significa convertirse en el salvador del mundo ni en el ejecutor de justicia universal. Significa estar disponible desde el corazón cuando alguien en nuestro camino solicita ayuda.

El universo funciona como una red de pilares. Somos fuertes para apoyarnos unos a otros. Cuando alguien ha recordado su fortaleza interior, tiene la oportunidad —no la obligación— de compartirla. Esa decisión nace de la intención, no del sacrificio.

Dar no es perder. Dar es expresar lo que somos. Y cuando se da desde la esencia, no hay desgaste real, aunque el cuerpo o la mente se sientan cansados.

La paradoja del cansancio y la energía

Existe una gran paradoja en esta realidad: quienes verdaderamente tienen energía suelen sentirse agotados en entornos sociales, mientras que quienes aparentan fortaleza muchas veces se alimentan de la energía de otros.

Alex lo explica con claridad: quien posee una fortaleza interior genuina tiende a ceder energía de forma natural, desde la empatía y el corazón. Quien carece de esa conexión suele buscar recibir, absorber o incluso drenar.

Por eso muchas personas sensibles, empáticas y conscientes se sienten cansadas después de interacciones sociales. No es debilidad. Es precisamente lo contrario. Es señal de que hay energía interior disponible para dar.

Carl Jung y la intuición introvertida

El episodio conecta esta experiencia con las observaciones de Carl Jung. Según Jung, existen personas cuya función psicológica dominante es la intuición introvertida. Estas personas no se nutren de la estimulación externa; al contrario, las interacciones sociales pueden drenar profundamente su energía vital.

Estas personas absorben emociones, tensiones y estados internos del entorno sin darse cuenta. Viven las dinámicas sociales como una sobrecarga energética. Necesitan la soledad no como escape, sino como sanación.

Esto explica por qué muchos individuos conscientes se sienten como observadores de la sociedad, casi como antropólogos estudiando el comportamiento humano. No están desconectados; están sintonizados a otro nivel.

La verdadera fortaleza no se ve

En esta realidad invertida, lo que parece fuerte suele ser frágil, y lo que parece frágil suele ser profundamente poderoso. La fortaleza interior no siempre se manifiesta en seguridad externa, dominio social o éxito visible.

Quien ha descubierto su esencia puede parecer cansado, sensible o incluso vulnerable. Pero esa vulnerabilidad no es debilidad; es apertura. Es capacidad de sentir, de comprender y de dar.

La energía que se entrega desde el corazón no se pierde. Se transforma. Se refleja en acciones, decisiones y en la forma en que una persona se mueve por esta realidad.

Descubrir, no construir

La fortaleza no se construye. No se entrena. No se obtiene luchando. Se descubre. Ya está ahí. Siempre lo ha estado. Solo hay que quitar las capas que la ocultan.

Como una cebolla, vamos retirando capas de creencias, miedos, condicionamientos y emociones aprendidas. En el centro no hay vacío. Hay esencia.

Ese descubrimiento cambia completamente la forma de vivir. Emociones como el enojo, la envidia, la violencia o el resentimiento dejan de tener sentido. No porque estén prohibidas, sino porque ya no sirven.

Amor, apoyo y coherencia

Cuando una persona se reconecta con su fortaleza interior, emociones como el amor, el apoyo y la comprensión se vuelven naturales. No como imposición moral, sino como expresión espontánea del ser.

La vida deja de vivirse como competencia. No hay jerarquías reales. No hay necesidad de demostrar nada. Cada ser está en su proceso, a su ritmo.

Descubrir quién eres implica paciencia. Contigo y con los demás. No todos despiertan al mismo tiempo ni de la misma forma. Forzar nunca funciona.

Una invitación directa

El mensaje final es claro y poderoso: descubre quién eres. No lo que te dijeron que eres. No el personaje que aprendiste a interpretar. Sino el ser ilimitado que existe debajo de todo eso.

Pregunta al universo. Escucha tu intuición. Observa las señales. Permite que tu percepción de esta realidad cambie.

Cuando eso sucede, algo se acomoda. No porque la realidad cambie, sino porque tú cambias la forma de habitarla.

Venimos a ser fuertes. Venimos a darlo todo. No desde el sacrificio, sino desde la verdad de lo que somos.

Para profundizar en este mensaje, te invito a ver el episodio completo en ElShowDeAlex.TV y explorar más contenido en el canal oficial de Alex.

No eres de este mundo

No eres de este mundo

En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos invita a recordar una verdad profunda y olvidada por la humanidad: no somos de este mundo. En el video “No eres de este mundo”, se explora la idea de que la existencia humana va mucho más allá de lo físico y de la realidad tridimensional que percibimos. Somos seres de energía, conciencia y luz que han encarnado temporalmente en la Tierra para vivir una experiencia evolutiva. Este mensaje resuena con todos aquellos que sienten que no encajan en el sistema, que perciben el mundo como algo denso, limitado o ajeno a su verdadera esencia.

Alex nos guía por un viaje de autodescubrimiento espiritual, recordándonos que la sensación de no pertenecer no es una debilidad ni una rareza, sino una señal del alma que recuerda su origen estelar y su conexión con dimensiones superiores. A lo largo del programa, se explica cómo las estructuras del mundo material nos condicionan para olvidar quiénes somos realmente y cómo podemos reconectar con la frecuencia del hogar: el amor incondicional, la conciencia universal y la luz interior.

El alma: viajera del universo

Desde el comienzo, Alex plantea una verdad esencial: el alma no pertenece a la Tierra. Es una chispa divina que ha viajado a través de distintas dimensiones y realidades, experimentando innumerables formas de existencia. Encarnar en este planeta es solo una de las muchas etapas del viaje cósmico. En ese sentido, no somos cuerpos que tienen un alma, sino almas que habitan temporalmente un cuerpo humano para aprender, sanar y expandirse.

Muchos sienten una desconexión profunda con la sociedad, las normas y las estructuras impuestas. Alex explica que esta sensación proviene del alma recordando que su frecuencia original no pertenece al sistema materialista de la Tierra. Venimos de planos donde la energía es pura y la comunicación se da a través del pensamiento, donde no existen el miedo ni la competencia, sino la cooperación y la unidad. Sin embargo, al encarnar aquí, olvidamos esa conexión para poder vivir la experiencia completa de la dualidad.

El olvido como parte del plan

Cuando el alma desciende al plano físico, atraviesa el llamado “velo del olvido”. Este velo es necesario para permitirnos experimentar la separación, el contraste y la densidad. Alex explica que sin ese olvido, no habría aprendizaje. Recordar constantemente nuestro origen divino haría imposible vivir la experiencia humana con todas sus lecciones. El propósito es recordar quiénes somos mientras vivimos dentro de la ilusión de la separación.

Este olvido genera una búsqueda constante. Sentimos que falta algo, que hay una verdad más grande que se nos escapa. Esa búsqueda es el motor del despertar espiritual. A medida que el alma madura, comienza a cuestionar la realidad impuesta y a percibir señales del otro lado: sincronicidades, intuiciones, sueños lúcidos y sensaciones de familiaridad con lugares o personas que parecen venir de “otro mundo”.

No encajas porque no viniste a encajar

Alex menciona que muchas almas despiertas se sienten diferentes desde pequeñas. No se adaptan fácilmente a las normas sociales, cuestionan la autoridad y buscan un propósito más allá del éxito material. Esa incomodidad es una señal de su origen cósmico. No vinimos a encajar, sino a transformar. Las almas antiguas, los llamados “semillas estelares” o “trabajadores de la luz”, tienen la misión de traer una nueva conciencia al planeta, de recordar a otros su naturaleza divina.

En ElShowDeAlex.TV, Alex invita a abrazar esa diferencia como un don. En lugar de intentar ser como los demás, debemos reconocer que nuestra frecuencia vibracional es distinta. Esa diferencia no nos separa, nos convierte en puentes entre dimensiones. Somos los portadores del cambio, los que hemos elegido encarnar en este momento histórico para ayudar a la humanidad a recordar su conexión con la Fuente.

El sistema que nos desconecta

Vivimos en una realidad diseñada para mantenernos distraídos y desconectados de nuestra verdadera esencia. Alex explica que el sistema educativo, los medios de comunicación y la estructura económica fomentan la competencia, el miedo y la dependencia emocional. Este control no es casualidad; es parte de una matriz energética que alimenta el olvido. Cuando el ser humano está atrapado en el miedo o en la rutina, pierde la conexión con su alma y se convierte en un ser programado.

Despertar implica romper con esa programación. Significa observar el mundo con nuevos ojos y reconocer que todo lo externo es solo una proyección del estado interno. El sistema se debilita cuando dejamos de darle energía, cuando dejamos de reaccionar con miedo o culpa. Alex afirma que el verdadero poder reside en la conciencia. Nadie puede manipular a quien recuerda quién es.

El hogar está dentro

Una de las enseñanzas más bellas del video “No eres de este mundo” es que el hogar no es un lugar, sino un estado de conciencia. Muchos pasan la vida buscando pertenecer a algo o alguien, sin comprender que el hogar siempre estuvo dentro. El alma recuerda la paz de los planos superiores y busca reproducir esa vibración en la Tierra. No se trata de escapar del mundo, sino de transformarlo desde dentro.

Cuando conectamos con el corazón, accedemos al campo de la Fuente. Ese estado de unidad disuelve el miedo y nos devuelve la certeza de que nunca hemos estado separados. Alex nos recuerda que el propósito de encarnar no es huir de la Tierra, sino anclar la luz en ella. Somos los puentes entre el cielo y la materia, los canales a través de los cuales la energía del amor incondicional se manifiesta en lo físico.

El despertar de la conciencia cósmica

El despertar espiritual es el proceso por el cual recordamos nuestra naturaleza multidimensional. Alex explica que este proceso se está acelerando en todo el planeta. Cada vez más personas sienten la necesidad de cambiar su vida, de meditar, de sanar sus heridas y de reconectarse con la naturaleza. Estos impulsos son el llamado del alma a recordar su origen. No se trata de creer en nada externo, sino de sentir la verdad interna.

Durante este despertar, el alma empieza a recibir información de dimensiones superiores. Puede manifestarse a través de sueños, canalizaciones o intuiciones profundas. Pero más allá de las formas, lo importante es la expansión de la conciencia. Cuanto más recordamos, más comprendemos que la vida es un campo de energía en movimiento, una experiencia temporal dentro de un universo infinito.

El papel de las almas estelares en la Tierra

Alex explica que muchas de las almas que hoy habitan la Tierra provienen de otros sistemas estelares. Estas almas, conocidas como “semillas estelares”, encarnaron aquí para asistir en la transición hacia una nueva frecuencia planetaria. Han vivido en mundos donde el amor y la telepatía son naturales, y traen esa memoria en su ADN espiritual. Su misión es elevar la vibración colectiva a través de su ejemplo y su energía.

Estas almas no necesitan “hacer” grandes cosas; su sola presencia transforma. La energía que irradian actúa como un catalizador para quienes las rodean. Alex menciona que, a menudo, estas almas pasan por etapas difíciles en la infancia o adolescencia, donde se sienten solas o incomprendidas. Pero esas experiencias son necesarias para despertar su sabiduría interior y activar su propósito.

El llamado del alma: recordar para servir

El mensaje de Alex es claro: recordar quién eres es el primer paso, pero luego viene el servicio. No basta con saber que somos seres de luz; debemos manifestarlo en nuestras acciones. Servir no significa sacrificarse, sino compartir la luz que somos a través del amor, la creatividad y la empatía. Cada palabra amable, cada acto de compasión, cada pensamiento positivo tiene un impacto energético real en el campo colectivo.

El servicio del alma no tiene jerarquías. Algunos inspiran desde el arte, otros desde la ciencia o la espiritualidad. Lo importante es actuar desde el corazón y no desde el ego. Alex recuerda que el alma no busca reconocimiento; solo desea expandir la luz. Y en ese proceso, la humanidad entera se beneficia. Cada ser que despierta se convierte en una chispa que enciende a otros.

El fin del viejo mundo

Estamos presenciando el colapso de un sistema que ya no vibra con la nueva frecuencia. Alex explica que el caos que vemos en el mundo no es el fin, sino el comienzo de algo nuevo. La oscuridad no está ganando; simplemente está siendo expuesta. Todo lo que fue construido sobre la mentira y la manipulación se derrumba para dar lugar a una realidad basada en la verdad y la conciencia.

Este proceso puede ser confuso y doloroso, pero forma parte del despertar colectivo. Las viejas estructuras deben caer para que la humanidad recupere su soberanía espiritual. Alex invita a mantener la calma y a recordar que la luz no necesita luchar contra la oscuridad; solo necesita brillar. Cuanto más nos alineamos con el amor, más ayudamos a estabilizar la frecuencia del planeta.

ElShowDeAlex.TV: un espacio para recordar

El canal ElShowDeAlex.TV se ha convertido en un punto de encuentro para las almas que buscan comprender su origen y propósito. A través de temas como la conciencia, la energía, la reencarnación, los seres estelares y la conexión con el TODO, Alex ofrece un mensaje de esperanza y claridad. Su propósito es despertar en cada espectador el recuerdo de su verdadera naturaleza y ayudarlo a liberarse de las limitaciones impuestas por el sistema tridimensional.

El video “No eres de este mundo” no solo inspira, sino que también activa memorias dormidas. Muchos que lo escuchan sienten un eco interno, una certeza que trasciende las palabras. Es el alma reconociendo la verdad. Alex nos recuerda que la espiritualidad no es escapar de la realidad, sino integrarla con conciencia.

Conclusión: recordar es despertar

El mensaje final de Alex es luminoso y liberador: no eres de este mundo, pero estás aquí por una razón. Elegiste venir, elegiste olvidar, y ahora estás recordando. El despertar no es un destino, es un proceso continuo de reconexión con la Fuente. Cada experiencia, por más difícil que parezca, es parte del camino de regreso al hogar interior.

La Tierra es una escuela del alma. Venimos a aprender el amor en medio de la densidad, a iluminar la sombra con nuestra presencia y a manifestar el cielo en la Tierra. Cuando comprendemos esto, todo cobra sentido. Ya no hay miedo, solo comprensión. Ya no hay separación, solo unidad. Y entonces recordamos que siempre fuimos luz, viajando a través del universo para experimentar la belleza de ser humanos.

Descubre más sobre el despertar espiritual, la conciencia y el propósito del alma en ElShowDeAlex.TV, donde Alex continúa guiando a las almas que sienten que no pertenecen a este mundo, pero que están aquí para cambiarlo desde el amor.

Hablemos del Bien y hablemos del Mal – Colaboración con Victoria de España

Hablemos del Bien y hablemos del Mal – Reflexiones profundas con Victoria desde España

En esta conversación desde ElShowDeAlex.TV, Alex y Victoria profundizan en uno de los temas más complejos y delicados de la existencia humana: el bien, el mal, la responsabilidad personal y el proceso de transformación interna. A través de ejemplos reales, vivencias personales y análisis espirituales, ambos exploran cómo se manifiesta la oscuridad en las personas, cómo se encapsula la maldad, qué papel juega la conciencia, y cuál es el verdadero camino hacia la luz interior.

Este episodio —disponible en el canal oficial haciendo clic aquí: Hablemos del Bien y del Mal— es una invitación a replantearnos la raíz de nuestros actos, las heridas del pasado, y la importancia de la introspección en la evolución de cada ser humano.

A lo largo de la charla, Alex y su invitada abordan la esencia del comportamiento humano, desde los impulsos más destructivos hasta los momentos de iluminación que nacen tras reconocer nuestra sombra. El resultado es un intercambio transparente, profundo y, sobre todo, transformador.

La raíz del mal: ¿De dónde nace la oscuridad?

Alex plantea algo clave desde el principio: Dios no creó la maldad. Lo que llamamos “mal” surge del abuso del libre albedrío, del ego descontrolado, de la negación y de las heridas que se repiten de generación en generación. Como explica en el video: “No viene de Dios, viene de nosotros”.

El mal aparece cuando una persona ignora sus propios límites, cuando justifica sus actos dañinos, y cuando utiliza el poder para dominar. No es un castigo divino, es un desequilibrio humano. Este entendimiento abre la puerta a una responsabilidad real: si viene de nosotros, también podemos transformarlo.

La importancia de aceptar la sombra

En el episodio, Alex habla de la importancia de aceptar los errores del pasado, incluso errores cometidos en vidas anteriores. Menciona procesos personales que le llevaron meses de introspección para comprender actos que hoy no repetiría.

Victoria coincide: el crecimiento real no ocurre cuando negamos lo que fuimos, sino cuando lo reconocemos sin miedo. La frase del invitado alemán Harald Class Vela resume perfectamente esta idea: “Acepta tus demonios.”

Aceptar no significa justificar, sino comprender desde la conciencia para no repetir. Ese es el punto clave de la transformación.

Casos extremos: cuando la oscuridad domina

Durante la conversación se abordan casos como los hermanos Menéndez, personas que cometieron actos violentos y que continúan justificándolos décadas después. Para Alex, no se trata de castigo, se trata de responsabilidad y de reconocer el daño para que exista evolución.

Mientras Victoria expone que justificarse eternamente significa quedarse en el paso cero, Alex amplía afirmando que el verdadero problema es que muchas personas ven el encarcelamiento como castigo, cuando su función principal debería ser evitar que alguien peligroso vuelva a causar daño.

Se analiza también el caso de Judá Husséin, que cometió atrocidades desde muy joven y fue detenido muy tarde. Victoria reflexiona sobre cómo la repetición del mal ocurre cuando no existe intervención a tiempo y cuando la persona repite patrones que jamás cuestiona.

La introspección como herramienta de transformación

Uno de los momentos más valiosos de la conversación ocurre cuando Victoria relata su experiencia en terapia. Explica cómo llegó a ese punto porque sabía que algo dentro de ella no estaba bien: frustración acumulada, reacciones descontroladas y patrones que no entendía. A través del proceso terapéutico, convirtió su sombra en luz.

Este ejemplo personal demuestra que todos, sin excepción, tenemos partes oscuras, heridas o comportamientos que requieren ser observados con honestidad. La clave está en tener la valentía de mirar hacia adentro.

El libre albedrío: la libertad de elegir

Alex menciona algo fundamental: el libre albedrío va tan lejos como permitirle a una persona hacer lo correcto o hacer lo peor imaginable. El ejemplo del caso en Noruega, donde un hombre asesinó a decenas de jóvenes en una isla, muestra cómo la libertad puede usarse de forma destructiva cuando no existe autoconciencia.

Pero también muestra una realidad importante: la responsabilidad social de intervenir a tiempo, de poner límites, de evitar que la libertad de uno destruya la vida de muchos.

El mal encapsulado: límites y responsabilidad colectiva

Una de las ideas más poderosas de Alex es que la maldad debe “encapsularse”. No por castigo, sino para garantizar la seguridad de todos. El problema no es encarcelar a alguien, sino justificar actos atroces como si no tuvieran consecuencias.

Victoria agrega una visión más emocional: en ocasiones, el mal surge de la desesperación acumulada por años, como el caso de la mujer maltratada que terminó cometiendo un acto irreversible. Pero incluso entonces, la responsabilidad existe.

Las emociones extremas no eliminan la consecuencia, pero explican por qué un ser humano puede llegar a romperse.

La transición hacia una humanidad más consciente

Ambos coinciden en que estamos pasando por una transición. Muchas personas ya no desean vivir en ira, envidia, conflicto, toxicidad o resentimiento. Cada vez más seres buscan paz, buscan sanar, buscan relaciones auténticas.

Ese proceso interno, que comienza por dejar ir a personas y situaciones que ya no vibran en armonía, es lo que Alex llama el inicio de la famosa “5D”. No se trata de volverse angélicos ni ascender físicamente, sino de comportarse diferente, de respetar las leyes universales, de vivir con coherencia.

La evolución espiritual: vidas pasadas y aprendizaje

Alex comparte experiencias personales sobre vidas pasadas, donde descubrió haber sido una persona que cometió actos violentos. Reconocerlo le permitió comprender su rechazo absoluto a la violencia en esta vida.

Esa visión muestra que incluso actos muy oscuros pueden convertirse en semillas para la compasión, siempre que exista aceptación y un compromiso auténtico de no repetir.

La sociedad ideal: un mundo sin crimen

Alex utiliza un ejemplo hermoso: el pueblito donde nadie roba, nadie hace daño, y cualquiera puede dejar la puerta abierta sin miedo. No es fantasía. Algunas comunidades rurales todavía viven así. ¿Por qué? Porque la confianza y el respeto se han mantenido vivos.

Donde no hay maldad, el crimen no surge de dentro; llega de afuera, como una interferencia externa. Ese ejemplo plantea una pregunta profunda:

¿Qué tipo de comunidad queremos construir como humanidad?

Romper patrones familiares y sociales

Victoria retoma el caso de un padre que repetía maltrato en sus hijos sin autoanalizarse. ¿Por qué alguien repite comportamientos que le hacen daño a sí mismo y a quienes ama? Porque nunca se detuvo a preguntar: “¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué lo hago?”

La repetición del mal ocurre cuando no se hace introspección. El cambio comienza cuando uno se atreve a cuestionar lo que siempre se creyó normal.

El rol de la conciencia en el futuro de la humanidad

Hacia el final del episodio, Alex afirma con firmeza que el futuro será positivo. No sabe si será mañana o dentro de mil años, pero está seguro de que la oscuridad no durará eternamente.

Cada persona que trabaja en su sombra, que transforma su ira en empatía, que se niega a justificar actos crueles, contribuye a acelerar esa evolución colectiva.

La amistad como puente de luz

El cierre del video es cálido y real. Alex agradece a Victoria por la naturalidad de sus conversaciones. Sin agenda, sin pretender convencer a nadie, simplemente dos amigos compartiendo desde la experiencia y la autenticidad.

Estas charlas, que puedes encontrar completas en el canal oficial —ElShowDeAlex.TV— permiten que miles de personas alrededor del mundo reflexionen sobre su propio proceso interno.

Conclusión: El bien y el mal habitan en todos nosotros

Este episodio nos deja una enseñanza profunda: nadie es completamente luz ni completamente oscuridad. Todos tenemos heridas, traumas, impulsos, errores y también virtudes, amor y capacidad de cambio.

La diferencia entre una vida destructiva y una vida consciente está en la decisión de mirar hacia adentro. En aceptar los demonios, en no justificarse eternamente, y en hacerse responsable.

El mal no desaparece ignorándolo. Se transforma cuando se reconoce, se acepta y se elige actuar diferente.

Y como bien dice Alex en esta charla: el futuro es luminoso, porque cada vez más personas están buscando ser mejores que ayer.

Para ver el episodio completo visita este enlace:
Hablemos del Bien y el Mal – ElShowDeAlex.TV

Las trampas de la 4D

Las trampas de la 4D

En este revelador episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos invita a mirar con profundidad lo que realmente significa transitar la Cuarta Dimensión, también conocida como la 4D. El video “Las trampas de la 4D” nos confronta con una idea que pocos se atreven a explorar: no todo lo que parece “espiritual” o “luminoso” en la 4D es lo que aparenta. Este plano intermedio entre la materia y la luz está lleno de ilusiones, entidades y mecanismos de control energético diseñados para mantenernos atrapados en un ciclo de dependencia y confusión.

Alex explica que el viaje de la conciencia no es lineal. Cuando una persona comienza su despertar espiritual, atraviesa distintas etapas vibracionales. La 4D, o Cuarta Dimensión, es una de esas fases, pero no el destino final. Es una zona de tránsito, un puente entre la tercera dimensión (la realidad física densa) y la quinta (la frecuencia del amor incondicional y la unidad). Sin embargo, muchos seres humanos quedan atrapados en las trampas de este plano porque confunden las señales del ego espiritual con el verdadero avance del alma.

La Cuarta Dimensión: un plano de espejos

La 4D es un espacio donde la energía responde casi de inmediato al pensamiento. Es un plano de creación rápida, pero también de ilusiones. Alex describe este nivel como un “mundo de espejos” en el que las proyecciones mentales cobran forma. Aquí, las emociones, los miedos y los deseos se materializan, creando escenarios que pueden parecer reales. Esto explica por qué algunas personas tienen experiencias “divinas” o “angelicales” que en realidad son proyecciones de su propia mente o, en algunos casos, trampas energéticas creadas por entidades del bajo astral que habitan esa frecuencia.

En ElShowDeAlex.TV, Alex enfatiza que la 4D no es buena ni mala, pero sí peligrosa si no se entra con discernimiento. Es el plano de los sueños, de los viajes astrales y de muchas canalizaciones. Allí es fácil confundir la luz artificial con la verdadera luz. Las entidades que residen en ese nivel pueden presentarse como “guías” o “maestros” y ofrecer conocimiento, pero su propósito muchas veces es mantener al alma atrapada en el ciclo de creencia y dependencia. Es la ilusión del despertar sin el verdadero despertar.

El ego espiritual: la trampa más común de la 4D

Alex señala que una de las trampas más sutiles de la Cuarta Dimensión es el ego espiritual. Cuando una persona comienza a desarrollar habilidades como la intuición, la clarividencia o la capacidad de canalizar información, puede empezar a sentirse superior o iluminada. Esta sensación de poder refuerza la identidad del ego, haciendo que el individuo se desconecte del propósito real: la humildad y la expansión del amor.

El ego espiritual se disfraza de sabiduría, pero en realidad busca validación. Este mecanismo es utilizado por las energías del bajo astral que operan en la 4D, porque mientras el alma se cree despierta, sigue atrapada en la ilusión del yo. Alex explica que el verdadero despertar no consiste en tener poderes o recibir mensajes, sino en vivir en coherencia, en vibrar en amor y en disolver la identificación con la forma.

Entidades del plano 4D: los controladores invisibles

En el video “Las trampas de la 4D”, Alex nos revela que muchas entidades que habitan en este plano intermedio se alimentan de la energía emocional humana. Algunas de ellas se presentan como “seres de luz”, “ángeles” o “guías ascendidos”, pero su verdadera intención es mantener a las almas distraídas, confundidas o dependientes de su influencia. Utilizan emociones como la devoción, el miedo o la esperanza para absorber energía vibracional.

Estas entidades no siempre son malignas en el sentido humano, pero sí son parásitas energéticas. Existen desde hace eones y forman parte de un sistema de control más amplio que Alex describe como la “red astral”. Este sistema se alimenta de la polaridad: del conflicto entre el bien y el mal, de la necesidad de salvación, del constante deseo de encontrar respuestas fuera de uno mismo. Cuanto más se busca “afuera”, más energía se cede a ese plano.

La ilusión de la canalización y los mensajes astrales

Muchos seres humanos creen estar canalizando mensajes de seres elevados cuando, en realidad, están conectando con proyecciones de la 4D. Alex aclara que no todo mensaje espiritual proviene de una fuente pura. En este nivel, la energía responde a la vibración del receptor. Si la persona tiene miedo, necesidad de reconocimiento o carencia emocional, las entidades del bajo astral pueden aprovechar esa apertura para presentarse como “maestros” y ofrecer información distorsionada.

El problema no está en recibir información, sino en creer ciegamente sin discernimiento. La 4D puede ofrecer conocimiento impresionante, pero muchas veces mezcla verdades con mentiras para mantener al buscador atrapado. Alex recomienda verificar toda enseñanza con el corazón y con la intuición profunda. La verdad nunca genera miedo, orgullo o dependencia; solo expansión, paz y amor.

El control energético en la 4D

La 4D es también un campo de batalla energética. Allí operan los sistemas de control que influyen en los pensamientos y emociones de la humanidad. Alex explica que, desde este plano, se proyectan impulsos que fomentan el miedo, la división y el conflicto. Es por eso que muchas personas, incluso después de despertar espiritualmente, siguen sintiendo ansiedad, culpa o confusión. Esas emociones son alimentadas desde el plano astral.

El verdadero desafío es mantener la frecuencia elevada para no resonar con esas influencias. Alex recomienda no luchar contra la oscuridad, sino trascenderla. La clave está en no engancharse emocionalmente con el miedo ni con la negatividad. Cuando un ser humano vibra en amor y compasión, su energía se vuelve invisible para las entidades del bajo astral, porque estas no pueden sostenerse en frecuencias altas.

El falso despertar y la ilusión del conocimiento

Una de las trampas más peligrosas de la 4D es el falso despertar. Alex explica que muchas almas creen haber alcanzado la iluminación simplemente porque han adquirido información espiritual o habilidades psíquicas. Sin embargo, el conocimiento sin integración no genera evolución. La información se convierte en otra forma de distracción si no se traduce en transformación interna.

En ElShowDeAlex.TV, Alex nos recuerda que el verdadero despertar es silencioso, humilde y compasivo. No busca reconocimiento ni poder. La verdadera sabiduría no se impone; se manifiesta a través del amor. El conocimiento de la 4D puede ser útil, pero solo si se usa con discernimiento y sin apego. De lo contrario, se convierte en una prisión de la mente.

Los viajes astrales y las experiencias fuera del cuerpo

En la 4D también ocurren las experiencias fuera del cuerpo o los llamados “viajes astrales”. Alex aclara que, aunque pueden ser experiencias enriquecedoras, también implican riesgos si no se hacen desde una vibración alta. El plano astral está lleno de energías de diferentes naturalezas. Si la intención del viajero no es pura o su campo energético no está protegido, puede encontrarse con entidades que lo confundan o lo manipulen.

La recomendación es no buscar experiencias por curiosidad o ego, sino como parte de un proceso de crecimiento consciente. Todo lo que se hace desde el amor y la intención pura eleva la frecuencia. En cambio, cuando la motivación es el control, la curiosidad o la necesidad de escapar de la realidad física, se abren puertas innecesarias que pueden convertirse en trampas.

La importancia del discernimiento espiritual

Alex insiste en que el discernimiento es la herramienta más poderosa para navegar las trampas de la 4D. No se trata de desconfiar de todo, sino de desarrollar una conexión interna tan fuerte que la verdad pueda reconocerse por resonancia. La intuición del alma nunca se equivoca. Cuando algo proviene de la luz real, genera expansión, serenidad y claridad. Cuando proviene del engaño, genera confusión, orgullo o miedo.

El discernimiento se fortalece con la práctica del silencio, la observación y la meditación. En este sentido, Alex propone que cada persona se convierta en su propio maestro, sin depender de guías externos. La conexión con la Fuente está dentro, no en un “ser” o “maestro” fuera de nosotros. Solo desde esa independencia vibracional podemos cruzar la 4D y avanzar hacia la verdadera frecuencia de la 5D.

La 5D: el destino del alma consciente

Mientras que la 4D es el plano de la ilusión y del aprendizaje, la 5D representa la vibración del amor incondicional, la unidad y la paz interior. Alex explica que la humanidad se encuentra en un proceso colectivo de transición entre la 3D y la 5D, pero que la mayoría de las almas pasan primero por la 4D para purificar sus creencias y emociones. La 4D funciona como un filtro: allí se enfrentan los miedos, las sombras y las falsas luces. Solo quienes logran ver más allá del engaño pueden avanzar hacia la verdadera conciencia.

El salto hacia la 5D no es físico, sino vibracional. No se trata de “ir” a otro lugar, sino de recordar la unidad. Cuando el alma reconoce que todo es parte del mismo campo de amor, se libera del ciclo de reencarnación y de las trampas astrales. La 5D no tiene jerarquías ni control, solo armonía. Es el regreso a la conciencia original.

ElShowDeAlex.TV: un faro de conciencia

ElShowDeAlex.TV es un espacio dedicado al despertar espiritual auténtico, sin dogmas ni ilusiones. En este episodio, Alex no solo revela las trampas de la 4D, sino que ofrece herramientas para mantener la conciencia elevada. Cada palabra está dirigida a quienes buscan la verdad más allá de las apariencias, a quienes han sentido que el despertar es algo más profundo que la simple acumulación de información.

Este programa se ha convertido en un punto de encuentro para almas que desean comprender la naturaleza multidimensional de la existencia. Los temas tratados por Alex —como el control energético, las dimensiones del alma, el propósito de vida y el retorno a la conciencia del amor— ayudan a expandir la percepción y a fortalecer el discernimiento colectivo. El mensaje central siempre es el mismo: el poder está dentro de nosotros, y la luz no se busca, se recuerda.

Conclusión: cómo evitar las trampas de la 4D

Alex concluye este episodio recordando que las trampas de la 4D solo pueden afectarnos mientras sigamos identificados con el ego o con la ilusión de la separación. Cuando elegimos vibrar en amor, perdón y gratitud, las trampas pierden poder. La conciencia del alma es inmune a la manipulación, porque la verdad no necesita defensa. La 4D puede ser un campo de aprendizaje valioso, pero no debemos quedarnos allí. El propósito es trascenderla y recordar nuestra naturaleza divina.

En última instancia, el viaje espiritual no es escapar del mundo, sino transformarlo desde dentro. La verdadera maestría consiste en vivir con el corazón abierto, con humildad y con discernimiento. La 4D nos muestra nuestras sombras, pero también nos ofrece la oportunidad de elegir la luz. Como dice Alex en “Las trampas de la 4D”, “solo el amor verdadero puede atravesar las dimensiones sin perderse en los espejos del alma”.

Explora más contenidos de conciencia y despertar espiritual en el canal oficial ElShowDeAlex.TV, donde Alex comparte mensajes profundos para quienes están listos para cruzar el velo de la ilusión y recordar quiénes son en verdad.

Entidades Recesivas en el Astral – Invitado Patrick Vargas de Chile

Entidades Recesivas en el Astral: Revelaciones Profundas con Patrick Vargas desde Chile

En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex recibe nuevamente a Patrick Vargas, investigador chileno especializado en fenómenos interdimensionales, hipnosis regresiva y la interacción del ser humano con entidades del plano astral. Esta conversación profundiza en los mecanismos, apariciones, tácticas y objetivos de las entidades recesivas que habitan en la cuarta dimensión y que interactúan —muchas veces sin que lo sepamos— con nuestra realidad física.

Este contenido, inspirado completamente en el diálogo mantenido en el video disponible en YouTube, revela aspectos poco conocidos del astral, los ataques energéticos, los seres descarnados, y la manipulación que ocurre en este plano adyacente al nuestro. La charla abre puertas que pueden cambiar la percepción sobre el origen del miedo, la energía, y los programas que moldean las experiencias humanas.

Alex y Patrick retoman sus investigaciones, comparten detalles de casos reales, dibujos realizados durante hipnosis interdimensional, y exponen el funcionamiento de las entidades jerárquicas que operan desde el astral. Si quieres ver el episodio completo directamente desde la fuente, puedes hacerlo en el canal oficial ElShowDeAlex.TV.


¿Qué son las Entidades Recesivas del Astral?

Patrick explica, desde los primeros minutos, que las entidades recesivas son seres cuya existencia se mantiene en la cuarta dimensión, también llamada plano astral. Este espacio no es un cielo abstracto ni un sitio lejano: está solapado sobre nuestro mundo físico. Es una capa sutil que coexiste con nosotros, compartiendo espacios, habitaciones y paisajes, pero vibrando a una frecuencia distinta.

Debido a esta proximidad, no es extraño que un individuo pueda ver sombras, figuras, presencias o sentir sensaciones de opresión, miedo o vigilancia. De acuerdo con Patrick, estos seres interactúan especialmente con el cuerpo astral y energético del ser humano, uno de los siete cuerpos que conforman nuestra existencia multidimensional. Estos cuerpos incluyen:

  • Cuerpo físico
  • Cuerpo emocional
  • Cuerpo mental
  • Cuerpo causal
  • Cuerpo astral
  • Cuerpo energético
  • Cuerpo espiritual

Las entidades de la cuarta dimensión actúan principalmente sobre el astral, adhiriéndose o manipulando la energía emocional de las personas. Según lo comentado en el episodio, su objetivo central es aprovechar la energía densa —miedo, angustia, confusión— como alimento o combustible para mantenerse en operación dentro del holograma terrestre.

Características de estas Entidades

En el video disponible en YouTube, Patrick muestra ilustraciones realizadas por personas que han experimentado hipnosis interdimensional o sesiones de investigación remota. Estas imágenes revelan seres con:

  • Pupilas verticales y mirada reptiloide
  • Sombras humanoides sin facciones claras
  • Formas distorsionadas o animalescas
  • Cuerpos largos, delgados o desproporcionados
  • Manifestaciones vaporosas o densas

Una característica común entre estas entidades recesivas es que no muestran interés en interactuar de manera positiva. Su intención es generar miedo y manipular la energía vital. Muchas veces no se presentan directamente; utilizan “soldados” o entidades menores para ejecutar el acoso energético.

El Hombre del Sombrero: Una Aparición Global

Uno de los seres más reconocidos en distintas culturas es el llamado Hombre del Sombrero, una figura alta, oscura, con gabardina y un sombrero de ala ancha. Esta entidad ha sido reportada en Chile, México, Estados Unidos, Europa y otros territorios. Su función es siempre la misma: causar terror.

Durante la conversación, Alex y Patrick explican que este ser aparece en habitaciones, pasillos, patios o incluso al borde de la cama. Su presencia suele acompañarse de:

  • Parálisis del sueño
  • Sensación de vigilancia extrema
  • Cambios bruscos de temperatura
  • Alucinaciones sonoras

La aparición del Hombre del Sombrero no es casual. Es parte de un sistema de manipulación emocional que busca debilitar la vibración del individuo. Cuanto más miedo sienta la persona, más fácil es para la entidad extraer energía.

Sombras, Seres Descarnados y Humanos Adheridos

Patrick detalla que en el astral también existen seres que alguna vez fueron humanos. Tras fallecer, muchas almas quedan atrapadas o adheridas al cuerpo energético de los vivos debido a pendientes emocionales, miedo, trauma o falta de conciencia al momento de la transición.

Estos seres descarnados pueden manifestarse como:

  • Sombras humanoides caminando cerca de la persona
  • Presencias pegadas a la espalda o torso
  • Pensamientos intrusivos en el individuo
  • Pesadez emocional o física constante

De acuerdo con lo compartido en ElShowDeAlex.TV, esta adherencia puede causar cansancio extremo, mente confusa, conductas extrañas o pensamientos autodestructivos. El problema es que muchas personas no reconocen estas señales y buscan soluciones únicamente en el plano físico, sin atender el origen energético.

El Inconsciente Colectivo y las Proyecciones Astrales

En el episodio, Patrick explica un fenómeno fascinante: las entidades utilizan el folklore cultural para manifestarse. Dependiendo del país o región, adoptan formas que ya existen en la memoria colectiva, lo que facilita el miedo y la creencia inmediata en su presencia.

Por ejemplo:

  • En el sur de Chile: el Trauco
  • En México: la Llorona o figuras oscuras
  • En Estados Unidos: Slenderman o sombras altas

Este aprovechamiento de figuras culturales no es casualidad; es una estrategia para potenciar la reacción emocional del individuo. La entidad adopta lo que más impacto genera en su víctima.

La Succión Energética y el Acoso Interdimensional

Alex y Patrick profundizan en cómo operan estas entidades. Las jerarquías más altas no descienden directamente al 3D. En su lugar, envían a soldados o secuaces que realizan la labor de acoso, extracción energética y vigilancia.

Estas entidades pueden:

  • Manipular el entorno físico (mover objetos, apagar luces, crear ruidos)
  • Inducir pesadillas recurrentes
  • Producir parálisis del sueño
  • Generar pensamientos negativos o depresivos
  • Debilitar el campo energético del individuo

Incluso si la persona se muda de casa o cambia totalmente de entorno físico, las entidades continúan el acoso. Esto demuestra que su conexión es energética, no geográfica.

La Importancia de Romper los Contratos

En el episodio, Patrick revela que la solución no es una “limpia” superficial, sino un proceso profundo que implica romper:

  • Contratos
  • Pactos
  • Acuerdos energéticos
  • Implantes
  • Dispositivos astrales

La persona debe después asumir la responsabilidad de su vibración y coherencia interna: lo que piensa, siente, dice y hace. Esta coherencia es necesaria para “hackear la matrix” y recuperar el control de la propia realidad.

La Corrupción de Seres Benevolentes

Un punto sorprendente de esta conversación es la revelación de que incluso seres considerados benevolentes —como arturianos o pleyadianos— también pueden caer en corrupción energética. Esto rompe la narrativa tradicional de que todas las entidades de dimensiones superiores son necesariamente positivas.

Patrick menciona que durante la investigación se han encontrado casos donde seres catalogados como guías estaban en realidad participando en la manipulación astral.

La Matrix Arcóntica y el Control de la Realidad Humana

Otro aspecto crucial del episodio es el entendimiento de que la realidad física es parte de un holograma arcóntico. Dentro de este sistema, muchas ideas espirituales populares —incluyendo la romantización del «juego espiritual» o la falsa idea de que «todo es elección»— son mecanismos para distraer al ser humano de su verdadero potencial luminoso.

Las entidades que controlan este holograma permiten que ciertos “gurús” o nuevos influencers espirituales se vuelvan virales, pero solo cuando su mensaje sirve para atraer más almas al sistema de control y no para despertar realmente a las personas.

El Despertar y la Salida del Sistema

El punto final de la charla destaca que es posible liberarse, pero requiere:

  • Conocimiento real del funcionamiento del astral
  • Responsabilidad y coherencia personal
  • Desprogramación de las ideas impuestas por el sistema
  • Trabajo interno y energético

Patrick menciona que, con preparación, es posible salir del sistema al fallecer, evitando la reencarnación forzosa dentro del holograma.


Reflexión Final

Este episodio de ElShowDeAlex.TV, disponible en YouTube, es una pieza valiosa para quienes desean comprender la naturaleza multidimensional del ser humano y las fuerzas que interactúan con nosotros. Alex y Patrick abren una conversación profunda, seria y reveladora que invita a reflexionar sobre la propia energía, la libertad espiritual y el papel de las entidades recesivas en la experiencia humana.

Si deseas ver la entrevista completa y explorar más contenido de conciencia, hipnosis interdimensional y realidades paralelas, visita el canal oficial ElShowDeAlex.TV y comparte este conocimiento con quienes puedan beneficiarse.


Gracias por acompañar este recorrido interdimensional junto a Alex y Patrick Vargas. Mantente atento a nuevos episodios que continuarán iluminando estos temas esenciales para el despertar humano.

La historia de Nibiru, Enki y Enlil

La historia de Nibiru, Enki y Enlil

En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos guía por una de las narrativas más fascinantes y controversiales del conocimiento ancestral: la historia de Nibiru y los dioses Anunnaki, Enki y Enlil. Basado en antiguas tablillas sumerias, este relato nos habla del origen de la humanidad, la manipulación genética y la influencia de seres extraterrestres en el desarrollo de la civilización humana. En el video “La historia de Nibiru, Enki y Enlil”, Alex nos invita a explorar las raíces cósmicas de la humanidad y a reflexionar sobre quiénes somos realmente y de dónde venimos.

Los textos sumerios, considerados por muchos como los escritos más antiguos del planeta, narran la llegada de una raza de seres provenientes del planeta Nibiru, un astro que orbita nuestro Sol en una trayectoria elíptica de miles de años. Estos seres, conocidos como los Anunnaki, habrían descendido a la Tierra hace más de 400,000 años con el propósito de extraer oro, un elemento que necesitaban para reparar la atmósfera de su planeta. Pero más allá de la minería, su llegada marcó el inicio de una nueva era en la historia del universo humano.

Nibiru: el planeta del cruce

Alex explica que la palabra “Nibiru” significa literalmente “el planeta del cruce”. Según los registros sumerios, se trata de un cuerpo celeste que entra en nuestro sistema solar cada 3,600 años, y cuya influencia energética afecta no solo los movimientos astronómicos, sino también los procesos evolutivos de la Tierra. Este planeta sería el hogar original de los Anunnaki, una civilización avanzada tanto en conocimiento científico como espiritual, aunque dividida internamente por ambición y poder.

La llegada de Nibiru y su interacción con la Tierra se menciona en numerosas tradiciones antiguas. En Egipto, los textos hablan de los “dioses que vinieron de las estrellas”; en América precolombina, los mayas mencionan a seres celestes que enseñaron astronomía y agricultura. Alex señala que todas estas culturas podrían estar refiriéndose a los mismos visitantes: los Anunnaki. Este conocimiento ancestral fue reinterpretado con el paso del tiempo, convirtiéndose en los mitos fundacionales de muchas religiones.

Los Anunnaki: los dioses que descendieron del cielo

Según las tablillas sumerias, los Anunnaki eran seres físicamente parecidos a los humanos, pero de mayor estatura, longevidad y poder mental. Alex explica que estos seres provenían de una sociedad jerárquica gobernada por un consejo real, donde Enki y Enlil eran dos de sus principales líderes. Mientras que Enki representaba la sabiduría, la ciencia y la empatía hacia la humanidad, Enlil simbolizaba la autoridad, el orden y la dominación. La rivalidad entre ambos definió el destino de la Tierra y de los humanos creados por ellos.

El propósito inicial de los Anunnaki en la Tierra era recolectar oro, pero las duras condiciones del trabajo minero los llevaron a crear una especie servidora. Fue entonces cuando Enki, el científico de Nibiru, propuso una solución revolucionaria: combinar el ADN de los Anunnaki con el de los homínidos terrestres para crear una nueva especie inteligente. Así nació el ser humano. Enki, con la ayuda de su hermana Ninhursag, desarrolló un proceso de manipulación genética que dio origen al “Adamu”, el primer hombre.

Enki: el dios creador y protector de la humanidad

Alex profundiza en la figura de Enki, conocido en distintas culturas como Ea o el “Señor de las Aguas”. Enki es representado como un dios benevolente que amaba a su creación y que buscaba otorgar a la humanidad el conocimiento y la libertad. Fue él quien enseñó a los primeros humanos a hablar, a cultivar la tierra y a comprender las leyes de la naturaleza. Enki veía en los humanos una chispa divina, una extensión de la conciencia universal.

Pero su compasión no fue bien vista por su hermano Enlil, quien consideraba que los humanos debían ser esclavos sin poder ni sabiduría. Este conflicto entre ambos dioses representa la eterna lucha entre la libertad y el control, entre la luz y la oscuridad. Alex explica que la historia de Enki y Enlil no es solo una mitología antigua, sino una metáfora de las fuerzas que aún actúan en el mundo moderno. La energía de Enki sigue viva en aquellos que buscan despertar su conciencia, mientras que la energía de Enlil se refleja en los sistemas de poder y dominación que gobiernan la Tierra.

Enlil: el dios del orden y la autoridad

Enlil, hermano de Enki e hijo del soberano Anu, fue el encargado de administrar la misión de Nibiru en la Tierra. Su visión era pragmática: mantener el control y cumplir los objetivos de extracción de recursos sin cuestionar las implicaciones éticas. Alex describe a Enlil como un ser imponente y severo, que veía a los humanos como herramientas necesarias pero prescindibles. Fue él quien decretó castigos y desastres cuando consideró que los humanos habían desobedecido a los “dioses”.

El evento más famoso asociado con Enlil es el Diluvio Universal. Según las tablillas, Enlil decidió exterminar a la humanidad al ver que se habían multiplicado y que su ruido perturbaba a los Anunnaki. Sin embargo, Enki, movido por su amor hacia los humanos, decidió advertir a uno de ellos, Ziusudra (equivalente al Noé bíblico), para que construyera un arca y preservara la vida. Este acto de compasión marcó la ruptura definitiva entre ambos hermanos y cambió el destino de la humanidad para siempre.

La manipulación genética y el despertar de la conciencia

Uno de los temas más profundos que aborda Alex en ElShowDeAlex.TV es la manipulación genética que dio origen al ser humano. Los Anunnaki no solo crearon a los humanos como una raza trabajadora, sino que también limitaron deliberadamente su potencial espiritual. El ADN humano fue modificado para mantenerlo en una frecuencia vibracional baja, impidiendo el acceso total a su divinidad interior.

Sin embargo, Enki dejó una “semilla de despertar” dentro del código genético, una conexión con la Fuente que permitiría, eventualmente, recuperar la conciencia original. Alex explica que ese despertar está ocurriendo ahora, en este tiempo de cambio planetario. A medida que la humanidad eleva su frecuencia y se libera de la manipulación energética, comienza a recordar su verdadero origen estelar.

El legado de Nibiru en la historia humana

El impacto de los Anunnaki no terminó con su partida. Según Alex, su influencia puede rastrearse en los antiguos reinos y religiones de la Tierra. Los “dioses” de Egipto, Grecia y Mesoamérica son reinterpretaciones de estos seres, adaptados a distintas culturas. Las pirámides, los zigurats y los templos megalíticos son vestigios de su conocimiento tecnológico y espiritual.

La rivalidad entre Enki y Enlil se reflejó en la creación de linajes humanos que heredaron su energía. Algunos grupos fueron guiados por la sabiduría de Enki, promoviendo la conexión espiritual, la libertad y el amor universal. Otros siguieron la línea de Enlil, centrada en el control, la jerarquía y el dominio. Esta dualidad continúa manifestándose en el mundo actual, en la lucha entre el despertar y la manipulación global.

Nibiru y el retorno cíclico

Alex menciona que Nibiru no desapareció, sino que su órbita la mantiene fuera de nuestra vista durante milenios. Su regreso, según las profecías, coincide con grandes transformaciones planetarias. Cada vez que Nibiru se acerca, la Tierra experimenta cambios energéticos, climáticos y espirituales. Muchos investigadores asocian estos ciclos con los grandes saltos evolutivos de la humanidad. El retorno de Nibiru simboliza el regreso del conocimiento perdido y la reactivación de la memoria estelar de la humanidad.

La conexión espiritual con Enki y la energía de la sabiduría

En el video “La historia de Nibiru, Enki y Enlil”, Alex nos recuerda que la energía de Enki representa la sabiduría interior, el despertar de la conciencia y la conexión con la Fuente. Al invocar la frecuencia de Enki, el ser humano activa su capacidad de discernimiento y se libera de las cadenas del miedo. Esta energía nos guía hacia la comprensión de que somos más que cuerpo y mente: somos conciencia eterna experimentando la materia.

La energía de Enlil, en cambio, nos enseña la importancia del equilibrio. Aunque su papel fue el del control, también representa la estructura necesaria para el aprendizaje. Alex sugiere que ambas fuerzas existen dentro de cada persona: Enki como el maestro interior y Enlil como el guardián del orden. Integrar ambas energías es el camino hacia la maestría espiritual.

El despertar de la humanidad y el retorno de los antiguos dioses

Hoy, más que nunca, la humanidad está despertando a su herencia cósmica. Alex enfatiza que los “dioses” de la antigüedad nunca se fueron del todo; algunos continúan existiendo en planos sutiles, observando y guiando el proceso evolutivo del planeta. La diferencia es que ahora el ser humano tiene la oportunidad de actuar desde la conciencia, no desde la obediencia ciega.

El despertar global que vivimos está relacionado con el cumplimiento de un ciclo cósmico. Los velos del olvido se están levantando, y las verdades ocultas comienzan a revelarse. El conocimiento de Nibiru, Enki y Enlil es una llave simbólica para entender nuestro papel como co-creadores del universo. No somos simples descendientes de los dioses, sino manifestaciones de la misma energía divina que alguna vez caminó entre ellos.

ElShowDeAlex.TV: conocimiento para el alma

ElShowDeAlex.TV se ha convertido en un espacio de expansión de la conciencia, donde temas como los Anunnaki, Nibiru, la espiritualidad y el despertar interior se abordan con profundidad y claridad. Alex nos recuerda que la historia no es solo una narración del pasado, sino un espejo de lo que somos y de lo que estamos llamados a recordar. Este episodio, “La historia de Nibiru, Enki y Enlil”, no solo revela una verdad ancestral, sino que también nos invita a mirar hacia dentro y redescubrir nuestra esencia divina.

Conclusión: la herencia cósmica del ser humano

La historia de Nibiru, Enki y Enlil es mucho más que una leyenda. Es un mapa simbólico del viaje del alma a través del tiempo. Los Anunnaki representan las fuerzas cósmicas que moldearon la evolución de la humanidad, pero también reflejan los aspectos internos del ser: la dualidad entre la luz y la oscuridad, la sabiduría y el control, el amor y el miedo.

Alex concluye este fascinante episodio recordándonos que el verdadero despertar no consiste en buscar a los dioses fuera, sino en reconocerlos dentro de nosotros. Somos el puente entre la Tierra y el cosmos, entre Nibiru y la Fuente. La humanidad está destinada a recordar su origen estelar y a manifestar su poder creador en armonía con el universo.

Descubre más contenido sobre conciencia, espiritualidad y conocimiento ancestral en ElShowDeAlex.TV, donde Alex continúa explorando los misterios del universo con sabiduría, profundidad y amor por la verdad.