¿Por qué las jerarquías no significan algo para ti?
Hay personas para quienes las jerarquías simplemente no tienen sentido. No provocan admiración automática, no generan obediencia instintiva y no despiertan la necesidad de validación. Para muchos, esto puede parecer rebeldía, indiferencia o incluso arrogancia. Sin embargo, desde una comprensión más profunda de la conciencia, esta percepción tiene una raíz mucho más esencial.
Alex, desde ElShowDeAlex.TV, plantea una reflexión directa y sin rodeos: las jerarquías son programas artificiales profundamente arraigados en esta realidad, pero no representan una verdad universal. Son construcciones humanas que chocan frontalmente con las leyes del equilibrio y la igualdad esencial del ser.
La programación social de las jerarquías
Desde muy temprana edad se nos enseña a reconocer rangos, títulos, estatus y niveles. Presidente, rey, director, celebridad, deportista famoso, empresario exitoso. La sociedad nos condiciona a reaccionar ante estas figuras con respeto automático, admiración e incluso sumisión simbólica.
Este condicionamiento no es casual. Forma parte de un sistema de organización basado en comparación, competencia y medición constante. Se nos inculca la idea de que algunos valen más que otros, que unos están “arriba” y otros “abajo”, que hay que aspirar a subir peldaños para ser alguien.
Sin embargo, cuando una persona comienza a recordar quién es realmente, este sistema empieza a sentirse artificial, forzado y profundamente incoherente.
La ley universal del balance
Desde una perspectiva universal, las jerarquías no existen. El creador, el universo o como cada quien decida nombrar a la fuente de todo, no percibe diferencias entre su creación. No hay hijos preferidos, no hay rangos, no hay seres más valiosos que otros.
La creación no es individual ni fragmentada; es colectiva y unificada. Cada ser tiene el mismo valor esencial. Por lo tanto, cualquier estructura que establezca superioridad o inferioridad atenta directamente contra la ley universal del balance.
En realidades más maduras, donde la conciencia ha evolucionado, la igualdad no es un ideal moral: es una realidad vivida.
Todos somos iguales, sin excepción
Un rey y una persona común tienen exactamente el mismo valor para la creación. Son amados sin condiciones, sin juicios y sin límites. No hay nada que aplaudir en uno ni nada que condenar en otro.
Esto no significa negar habilidades, talentos o roles diferentes. Significa comprender que ningún rol otorga superioridad ontológica. Un artista famoso no es más que alguien que eligió experimentar la fama. Una persona con poder político no es más que alguien desempeñando una función dentro de un sistema.
Cuando se entiende esto, la fascinación por las jerarquías se disuelve de forma natural.
El ego inflado y los reflectores
Alex comparte una experiencia personal al conocer a un futbolista famoso. Más allá del reconocimiento público, lo que percibió fue un ego profundamente inflado, una desconexión evidente y una falta total de interés genuino por el otro.
Este tipo de ego no surge por casualidad. Es el resultado de programas que alimentan la identidad basada en aplausos, fama y validación externa. Cuanto más alto se sube en estas jerarquías, más se refuerza la ilusión de separación.
Pero la conciencia no se impresiona con reflectores.
Carl Jung y la autoridad ilegítima
El episodio conecta esta percepción con las observaciones de Carl Jung. Jung identificó que ciertas personas reaccionan de forma casi alérgica ante la autoridad ilegítima. No se trata de rebeldía gratuita, sino de una brújula interna muy afinada.
Estas personas portan lo que Jung llamó el arquetipo del sabio gobernante: una comprensión innata de cómo debería ejercerse el poder para el beneficio de todos.
Cuando se encuentran con figuras que abusan del poder, manipulan o actúan desde el ego, sienten un rechazo visceral inmediato. No pueden fingir respeto donde no hay coherencia.
Ver a través del teatro social
Quienes no conectan con las jerarquías suelen ver con claridad el teatro corporativo, político y social. Perciben los títulos vacíos, las estructuras de control y las fachadas institucionales como lo que son: representaciones.
Por esta razón, muchas veces enfrentan conflictos con jefes, maestros o figuras de autoridad. No porque busquen confrontar, sino porque no pueden someter su autenticidad a una estructura que perciben como falsa.
Desde fuera, esto puede etiquetarse como insubordinación. Desde dentro, es fidelidad a la verdad interior.
El vacío del éxito convencional
Otro punto central es la sensación de vacío frente al éxito tradicional. Dinero, estatus, reconocimiento y posesiones no logran llenar algo esencial en ciertas personas.
Según Jung, estas personas están impulsadas por la función trascendente: un impulso hacia el sentido, la plenitud y la coherencia interna. Nada externo puede satisfacer esa búsqueda.
Por eso, muchas trayectorias profesionales tradicionales se sienten como una muerte espiritual. No porque estén mal, sino porque no resuenan con el propósito interno.
Éxito no es superioridad
Lograr éxito en esta realidad no convierte a nadie en especial ni superior. Simplemente significa que alguien jugó bien bajo las reglas del sistema. Y eso está bien.
Pero el sistema mide con parámetros artificiales: dinero, fama, rankings, números. La conciencia no se mide así.
Una persona puede tener menos recursos económicos y, aun así, vivir con mayor claridad, paz y plenitud que alguien en la cima de una jerarquía social.
Una realidad inmadura
Las jerarquías son propias de una realidad densa e inmadura. Funcionan en mundos donde la comparación y la separación aún dominan la experiencia.
En esta realidad, se nos enseña a mirar hacia arriba y hacia abajo. A sentirnos pequeños o grandes según el contexto. Pero ninguna de esas posiciones es real.
No eres pequeño. Nadie es grande. Todos somos iguales.
El creador no necesita adoración
Desde esta comprensión, incluso la idea de adoración pierde sentido. El creador no busca ser exaltado, obedecido ni venerado. Solo ama.
No castiga, no premia, no bendice ni maldice. Esas son proyecciones humanas. Todo lo demás es responsabilidad nuestra.
La vida no “va mal” por castigo ni “va bien” por bendición. Son experiencias dentro de un juego que aún estamos aprendiendo a comprender.
Medición versus plenitud
Las jerarquías se sostienen sobre la medición constante. Quién tiene más, quién llegó más alto, quién es más reconocido.
Pero la plenitud no se mide. La claridad interior no se cuantifica. La paz no aparece en rankings.
Por eso, para algunas personas, las jerarquías nunca han significado gran cosa. No porque estén en contra, sino porque simplemente no resuenan.
Una invitación final
Si las jerarquías nunca te han importado, no hay nada mal contigo. Al contrario, puede ser señal de que recuerdas algo que otros han olvidado.
Recuerdas que el valor no se otorga desde afuera. Que nadie está arriba ni abajo. Que todos somos parte de la misma creación.
Para profundizar en esta reflexión, te invito a ver el episodio completo en ElShowDeAlex.TV y explorar más contenidos en el canal oficial de Alex.
Hay un mensaje que resuena con una claridad imposible de ignorar cuando se observa la vida desde un nivel más profundo: venimos a ser fuertes y a darlo todo. No se trata de una consigna motivacional ni de una frase bonita para colgar en la pared. Es una verdad esencial que emerge cuando una persona comienza a cuestionar quién es realmente y por qué está aquí.
Alex, desde ElShowDeAlex.TV, nos invita a mirar más allá de la superficie de esta realidad y reconocer que la fortaleza no es algo que se construye desde afuera, sino algo que se recuerda desde dentro. La fuerza no se gana, no se compra, no se entrena como un músculo. La fortaleza es nuestro estado natural.
La fortaleza como estado original del ser
Cuando una persona descubre quién es, descubre su fortaleza. No porque se haya vuelto fuerte, sino porque siempre lo fue. Simplemente regresa a su estado de origen. Esta realidad, tal como está estructurada, nos lleva constantemente a olvidar esa verdad. Nos empuja a identificarnos con la debilidad, con la carencia, con la sensación de no poder más.
Sin embargo, ese sentimiento de fragilidad no es natural. Es aprendido. Es impuesto. Es parte de un entorno que opera en contra de nuestra esencia. Por eso tantas personas sienten que “están aquí, pero no son de aquí”. Hay una intuición profunda que nos dice que algo no encaja, que algo está alterado.
La fortaleza verdadera emerge cuando dejamos de definirnos por las capas externas y comenzamos a ir hacia adentro. Cuerpo físico, cuerpo emocional, cuerpo astral… capa tras capa, hasta llegar al núcleo del ser. Allí no hay debilidad. Hay una fuerza infinita.
Los límites son autoimpuestos
Uno de los puntos más reveladores de este mensaje es entender que los límites no son reales. Los límites existen únicamente en la mente. Como espíritu, no hay fronteras, no hay topes, no hay restricciones. Todo límite es una creencia que decidimos aceptar.
Alex utiliza una analogía clara: vehículos de alta gama con una velocidad máxima autolimitada. No porque el motor no pueda dar más, sino porque alguien decidió ponerle un límite. Exactamente lo mismo ocurre con nosotros. Nuestra potencia es inmensa, pero nos autolimitamos cuando decimos “no puedo”, “soy débil”, “ya no aguanto”.
La fortaleza de la que se habla aquí no es física. No tiene que ver con músculos, resistencia corporal o apariencia externa. Es una fortaleza interior, una solidez del ser que no depende de las circunstancias.
Vinimos a apoyar, no a cargar al mundo
Ser fuerte no significa cargar con todos. No significa convertirse en el salvador del mundo ni en el ejecutor de justicia universal. Significa estar disponible desde el corazón cuando alguien en nuestro camino solicita ayuda.
El universo funciona como una red de pilares. Somos fuertes para apoyarnos unos a otros. Cuando alguien ha recordado su fortaleza interior, tiene la oportunidad —no la obligación— de compartirla. Esa decisión nace de la intención, no del sacrificio.
Dar no es perder. Dar es expresar lo que somos. Y cuando se da desde la esencia, no hay desgaste real, aunque el cuerpo o la mente se sientan cansados.
La paradoja del cansancio y la energía
Existe una gran paradoja en esta realidad: quienes verdaderamente tienen energía suelen sentirse agotados en entornos sociales, mientras que quienes aparentan fortaleza muchas veces se alimentan de la energía de otros.
Alex lo explica con claridad: quien posee una fortaleza interior genuina tiende a ceder energía de forma natural, desde la empatía y el corazón. Quien carece de esa conexión suele buscar recibir, absorber o incluso drenar.
Por eso muchas personas sensibles, empáticas y conscientes se sienten cansadas después de interacciones sociales. No es debilidad. Es precisamente lo contrario. Es señal de que hay energía interior disponible para dar.
Carl Jung y la intuición introvertida
El episodio conecta esta experiencia con las observaciones de Carl Jung. Según Jung, existen personas cuya función psicológica dominante es la intuición introvertida. Estas personas no se nutren de la estimulación externa; al contrario, las interacciones sociales pueden drenar profundamente su energía vital.
Estas personas absorben emociones, tensiones y estados internos del entorno sin darse cuenta. Viven las dinámicas sociales como una sobrecarga energética. Necesitan la soledad no como escape, sino como sanación.
Esto explica por qué muchos individuos conscientes se sienten como observadores de la sociedad, casi como antropólogos estudiando el comportamiento humano. No están desconectados; están sintonizados a otro nivel.
La verdadera fortaleza no se ve
En esta realidad invertida, lo que parece fuerte suele ser frágil, y lo que parece frágil suele ser profundamente poderoso. La fortaleza interior no siempre se manifiesta en seguridad externa, dominio social o éxito visible.
Quien ha descubierto su esencia puede parecer cansado, sensible o incluso vulnerable. Pero esa vulnerabilidad no es debilidad; es apertura. Es capacidad de sentir, de comprender y de dar.
La energía que se entrega desde el corazón no se pierde. Se transforma. Se refleja en acciones, decisiones y en la forma en que una persona se mueve por esta realidad.
Descubrir, no construir
La fortaleza no se construye. No se entrena. No se obtiene luchando. Se descubre. Ya está ahí. Siempre lo ha estado. Solo hay que quitar las capas que la ocultan.
Como una cebolla, vamos retirando capas de creencias, miedos, condicionamientos y emociones aprendidas. En el centro no hay vacío. Hay esencia.
Ese descubrimiento cambia completamente la forma de vivir. Emociones como el enojo, la envidia, la violencia o el resentimiento dejan de tener sentido. No porque estén prohibidas, sino porque ya no sirven.
Amor, apoyo y coherencia
Cuando una persona se reconecta con su fortaleza interior, emociones como el amor, el apoyo y la comprensión se vuelven naturales. No como imposición moral, sino como expresión espontánea del ser.
La vida deja de vivirse como competencia. No hay jerarquías reales. No hay necesidad de demostrar nada. Cada ser está en su proceso, a su ritmo.
Descubrir quién eres implica paciencia. Contigo y con los demás. No todos despiertan al mismo tiempo ni de la misma forma. Forzar nunca funciona.
Una invitación directa
El mensaje final es claro y poderoso: descubre quién eres. No lo que te dijeron que eres. No el personaje que aprendiste a interpretar. Sino el ser ilimitado que existe debajo de todo eso.
Pregunta al universo. Escucha tu intuición. Observa las señales. Permite que tu percepción de esta realidad cambie.
Cuando eso sucede, algo se acomoda. No porque la realidad cambie, sino porque tú cambias la forma de habitarla.
Venimos a ser fuertes. Venimos a darlo todo. No desde el sacrificio, sino desde la verdad de lo que somos.
En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos invita a recordar una verdad profunda y olvidada por la humanidad: no somos de este mundo. En el video “No eres de este mundo”, se explora la idea de que la existencia humana va mucho más allá de lo físico y de la realidad tridimensional que percibimos. Somos seres de energía, conciencia y luz que han encarnado temporalmente en la Tierra para vivir una experiencia evolutiva. Este mensaje resuena con todos aquellos que sienten que no encajan en el sistema, que perciben el mundo como algo denso, limitado o ajeno a su verdadera esencia.
Alex nos guía por un viaje de autodescubrimiento espiritual, recordándonos que la sensación de no pertenecer no es una debilidad ni una rareza, sino una señal del alma que recuerda su origen estelar y su conexión con dimensiones superiores. A lo largo del programa, se explica cómo las estructuras del mundo material nos condicionan para olvidar quiénes somos realmente y cómo podemos reconectar con la frecuencia del hogar: el amor incondicional, la conciencia universal y la luz interior.
El alma: viajera del universo
Desde el comienzo, Alex plantea una verdad esencial: el alma no pertenece a la Tierra. Es una chispa divina que ha viajado a través de distintas dimensiones y realidades, experimentando innumerables formas de existencia. Encarnar en este planeta es solo una de las muchas etapas del viaje cósmico. En ese sentido, no somos cuerpos que tienen un alma, sino almas que habitan temporalmente un cuerpo humano para aprender, sanar y expandirse.
Muchos sienten una desconexión profunda con la sociedad, las normas y las estructuras impuestas. Alex explica que esta sensación proviene del alma recordando que su frecuencia original no pertenece al sistema materialista de la Tierra. Venimos de planos donde la energía es pura y la comunicación se da a través del pensamiento, donde no existen el miedo ni la competencia, sino la cooperación y la unidad. Sin embargo, al encarnar aquí, olvidamos esa conexión para poder vivir la experiencia completa de la dualidad.
El olvido como parte del plan
Cuando el alma desciende al plano físico, atraviesa el llamado “velo del olvido”. Este velo es necesario para permitirnos experimentar la separación, el contraste y la densidad. Alex explica que sin ese olvido, no habría aprendizaje. Recordar constantemente nuestro origen divino haría imposible vivir la experiencia humana con todas sus lecciones. El propósito es recordar quiénes somos mientras vivimos dentro de la ilusión de la separación.
Este olvido genera una búsqueda constante. Sentimos que falta algo, que hay una verdad más grande que se nos escapa. Esa búsqueda es el motor del despertar espiritual. A medida que el alma madura, comienza a cuestionar la realidad impuesta y a percibir señales del otro lado: sincronicidades, intuiciones, sueños lúcidos y sensaciones de familiaridad con lugares o personas que parecen venir de “otro mundo”.
No encajas porque no viniste a encajar
Alex menciona que muchas almas despiertas se sienten diferentes desde pequeñas. No se adaptan fácilmente a las normas sociales, cuestionan la autoridad y buscan un propósito más allá del éxito material. Esa incomodidad es una señal de su origen cósmico. No vinimos a encajar, sino a transformar. Las almas antiguas, los llamados “semillas estelares” o “trabajadores de la luz”, tienen la misión de traer una nueva conciencia al planeta, de recordar a otros su naturaleza divina.
En ElShowDeAlex.TV, Alex invita a abrazar esa diferencia como un don. En lugar de intentar ser como los demás, debemos reconocer que nuestra frecuencia vibracional es distinta. Esa diferencia no nos separa, nos convierte en puentes entre dimensiones. Somos los portadores del cambio, los que hemos elegido encarnar en este momento histórico para ayudar a la humanidad a recordar su conexión con la Fuente.
El sistema que nos desconecta
Vivimos en una realidad diseñada para mantenernos distraídos y desconectados de nuestra verdadera esencia. Alex explica que el sistema educativo, los medios de comunicación y la estructura económica fomentan la competencia, el miedo y la dependencia emocional. Este control no es casualidad; es parte de una matriz energética que alimenta el olvido. Cuando el ser humano está atrapado en el miedo o en la rutina, pierde la conexión con su alma y se convierte en un ser programado.
Despertar implica romper con esa programación. Significa observar el mundo con nuevos ojos y reconocer que todo lo externo es solo una proyección del estado interno. El sistema se debilita cuando dejamos de darle energía, cuando dejamos de reaccionar con miedo o culpa. Alex afirma que el verdadero poder reside en la conciencia. Nadie puede manipular a quien recuerda quién es.
El hogar está dentro
Una de las enseñanzas más bellas del video “No eres de este mundo” es que el hogar no es un lugar, sino un estado de conciencia. Muchos pasan la vida buscando pertenecer a algo o alguien, sin comprender que el hogar siempre estuvo dentro. El alma recuerda la paz de los planos superiores y busca reproducir esa vibración en la Tierra. No se trata de escapar del mundo, sino de transformarlo desde dentro.
Cuando conectamos con el corazón, accedemos al campo de la Fuente. Ese estado de unidad disuelve el miedo y nos devuelve la certeza de que nunca hemos estado separados. Alex nos recuerda que el propósito de encarnar no es huir de la Tierra, sino anclar la luz en ella. Somos los puentes entre el cielo y la materia, los canales a través de los cuales la energía del amor incondicional se manifiesta en lo físico.
El despertar de la conciencia cósmica
El despertar espiritual es el proceso por el cual recordamos nuestra naturaleza multidimensional. Alex explica que este proceso se está acelerando en todo el planeta. Cada vez más personas sienten la necesidad de cambiar su vida, de meditar, de sanar sus heridas y de reconectarse con la naturaleza. Estos impulsos son el llamado del alma a recordar su origen. No se trata de creer en nada externo, sino de sentir la verdad interna.
Durante este despertar, el alma empieza a recibir información de dimensiones superiores. Puede manifestarse a través de sueños, canalizaciones o intuiciones profundas. Pero más allá de las formas, lo importante es la expansión de la conciencia. Cuanto más recordamos, más comprendemos que la vida es un campo de energía en movimiento, una experiencia temporal dentro de un universo infinito.
El papel de las almas estelares en la Tierra
Alex explica que muchas de las almas que hoy habitan la Tierra provienen de otros sistemas estelares. Estas almas, conocidas como “semillas estelares”, encarnaron aquí para asistir en la transición hacia una nueva frecuencia planetaria. Han vivido en mundos donde el amor y la telepatía son naturales, y traen esa memoria en su ADN espiritual. Su misión es elevar la vibración colectiva a través de su ejemplo y su energía.
Estas almas no necesitan “hacer” grandes cosas; su sola presencia transforma. La energía que irradian actúa como un catalizador para quienes las rodean. Alex menciona que, a menudo, estas almas pasan por etapas difíciles en la infancia o adolescencia, donde se sienten solas o incomprendidas. Pero esas experiencias son necesarias para despertar su sabiduría interior y activar su propósito.
El llamado del alma: recordar para servir
El mensaje de Alex es claro: recordar quién eres es el primer paso, pero luego viene el servicio. No basta con saber que somos seres de luz; debemos manifestarlo en nuestras acciones. Servir no significa sacrificarse, sino compartir la luz que somos a través del amor, la creatividad y la empatía. Cada palabra amable, cada acto de compasión, cada pensamiento positivo tiene un impacto energético real en el campo colectivo.
El servicio del alma no tiene jerarquías. Algunos inspiran desde el arte, otros desde la ciencia o la espiritualidad. Lo importante es actuar desde el corazón y no desde el ego. Alex recuerda que el alma no busca reconocimiento; solo desea expandir la luz. Y en ese proceso, la humanidad entera se beneficia. Cada ser que despierta se convierte en una chispa que enciende a otros.
El fin del viejo mundo
Estamos presenciando el colapso de un sistema que ya no vibra con la nueva frecuencia. Alex explica que el caos que vemos en el mundo no es el fin, sino el comienzo de algo nuevo. La oscuridad no está ganando; simplemente está siendo expuesta. Todo lo que fue construido sobre la mentira y la manipulación se derrumba para dar lugar a una realidad basada en la verdad y la conciencia.
Este proceso puede ser confuso y doloroso, pero forma parte del despertar colectivo. Las viejas estructuras deben caer para que la humanidad recupere su soberanía espiritual. Alex invita a mantener la calma y a recordar que la luz no necesita luchar contra la oscuridad; solo necesita brillar. Cuanto más nos alineamos con el amor, más ayudamos a estabilizar la frecuencia del planeta.
ElShowDeAlex.TV: un espacio para recordar
El canal ElShowDeAlex.TV se ha convertido en un punto de encuentro para las almas que buscan comprender su origen y propósito. A través de temas como la conciencia, la energía, la reencarnación, los seres estelares y la conexión con el TODO, Alex ofrece un mensaje de esperanza y claridad. Su propósito es despertar en cada espectador el recuerdo de su verdadera naturaleza y ayudarlo a liberarse de las limitaciones impuestas por el sistema tridimensional.
El video “No eres de este mundo” no solo inspira, sino que también activa memorias dormidas. Muchos que lo escuchan sienten un eco interno, una certeza que trasciende las palabras. Es el alma reconociendo la verdad. Alex nos recuerda que la espiritualidad no es escapar de la realidad, sino integrarla con conciencia.
Conclusión: recordar es despertar
El mensaje final de Alex es luminoso y liberador: no eres de este mundo, pero estás aquí por una razón. Elegiste venir, elegiste olvidar, y ahora estás recordando. El despertar no es un destino, es un proceso continuo de reconexión con la Fuente. Cada experiencia, por más difícil que parezca, es parte del camino de regreso al hogar interior.
La Tierra es una escuela del alma. Venimos a aprender el amor en medio de la densidad, a iluminar la sombra con nuestra presencia y a manifestar el cielo en la Tierra. Cuando comprendemos esto, todo cobra sentido. Ya no hay miedo, solo comprensión. Ya no hay separación, solo unidad. Y entonces recordamos que siempre fuimos luz, viajando a través del universo para experimentar la belleza de ser humanos.
Descubre más sobre el despertar espiritual, la conciencia y el propósito del alma en ElShowDeAlex.TV, donde Alex continúa guiando a las almas que sienten que no pertenecen a este mundo, pero que están aquí para cambiarlo desde el amor.
Hablemos del Bien y hablemos del Mal – Reflexiones profundas con Victoria desde España
En esta conversación desde ElShowDeAlex.TV, Alex y Victoria profundizan en uno de los temas más complejos y delicados de la existencia humana: el bien, el mal, la responsabilidad personal y el proceso de transformación interna. A través de ejemplos reales, vivencias personales y análisis espirituales, ambos exploran cómo se manifiesta la oscuridad en las personas, cómo se encapsula la maldad, qué papel juega la conciencia, y cuál es el verdadero camino hacia la luz interior.
Este episodio —disponible en el canal oficial haciendo clic aquí: Hablemos del Bien y del Mal— es una invitación a replantearnos la raíz de nuestros actos, las heridas del pasado, y la importancia de la introspección en la evolución de cada ser humano.
A lo largo de la charla, Alex y su invitada abordan la esencia del comportamiento humano, desde los impulsos más destructivos hasta los momentos de iluminación que nacen tras reconocer nuestra sombra. El resultado es un intercambio transparente, profundo y, sobre todo, transformador.
La raíz del mal: ¿De dónde nace la oscuridad?
Alex plantea algo clave desde el principio: Dios no creó la maldad. Lo que llamamos “mal” surge del abuso del libre albedrío, del ego descontrolado, de la negación y de las heridas que se repiten de generación en generación. Como explica en el video: “No viene de Dios, viene de nosotros”.
El mal aparece cuando una persona ignora sus propios límites, cuando justifica sus actos dañinos, y cuando utiliza el poder para dominar. No es un castigo divino, es un desequilibrio humano. Este entendimiento abre la puerta a una responsabilidad real: si viene de nosotros, también podemos transformarlo.
La importancia de aceptar la sombra
En el episodio, Alex habla de la importancia de aceptar los errores del pasado, incluso errores cometidos en vidas anteriores. Menciona procesos personales que le llevaron meses de introspección para comprender actos que hoy no repetiría.
Victoria coincide: el crecimiento real no ocurre cuando negamos lo que fuimos, sino cuando lo reconocemos sin miedo. La frase del invitado alemán Harald Class Vela resume perfectamente esta idea: “Acepta tus demonios.”
Aceptar no significa justificar, sino comprender desde la conciencia para no repetir. Ese es el punto clave de la transformación.
Casos extremos: cuando la oscuridad domina
Durante la conversación se abordan casos como los hermanos Menéndez, personas que cometieron actos violentos y que continúan justificándolos décadas después. Para Alex, no se trata de castigo, se trata de responsabilidad y de reconocer el daño para que exista evolución.
Mientras Victoria expone que justificarse eternamente significa quedarse en el paso cero, Alex amplía afirmando que el verdadero problema es que muchas personas ven el encarcelamiento como castigo, cuando su función principal debería ser evitar que alguien peligroso vuelva a causar daño.
Se analiza también el caso de Judá Husséin, que cometió atrocidades desde muy joven y fue detenido muy tarde. Victoria reflexiona sobre cómo la repetición del mal ocurre cuando no existe intervención a tiempo y cuando la persona repite patrones que jamás cuestiona.
La introspección como herramienta de transformación
Uno de los momentos más valiosos de la conversación ocurre cuando Victoria relata su experiencia en terapia. Explica cómo llegó a ese punto porque sabía que algo dentro de ella no estaba bien: frustración acumulada, reacciones descontroladas y patrones que no entendía. A través del proceso terapéutico, convirtió su sombra en luz.
Este ejemplo personal demuestra que todos, sin excepción, tenemos partes oscuras, heridas o comportamientos que requieren ser observados con honestidad. La clave está en tener la valentía de mirar hacia adentro.
El libre albedrío: la libertad de elegir
Alex menciona algo fundamental: el libre albedrío va tan lejos como permitirle a una persona hacer lo correcto o hacer lo peor imaginable. El ejemplo del caso en Noruega, donde un hombre asesinó a decenas de jóvenes en una isla, muestra cómo la libertad puede usarse de forma destructiva cuando no existe autoconciencia.
Pero también muestra una realidad importante: la responsabilidad social de intervenir a tiempo, de poner límites, de evitar que la libertad de uno destruya la vida de muchos.
El mal encapsulado: límites y responsabilidad colectiva
Una de las ideas más poderosas de Alex es que la maldad debe “encapsularse”. No por castigo, sino para garantizar la seguridad de todos. El problema no es encarcelar a alguien, sino justificar actos atroces como si no tuvieran consecuencias.
Victoria agrega una visión más emocional: en ocasiones, el mal surge de la desesperación acumulada por años, como el caso de la mujer maltratada que terminó cometiendo un acto irreversible. Pero incluso entonces, la responsabilidad existe.
Las emociones extremas no eliminan la consecuencia, pero explican por qué un ser humano puede llegar a romperse.
La transición hacia una humanidad más consciente
Ambos coinciden en que estamos pasando por una transición. Muchas personas ya no desean vivir en ira, envidia, conflicto, toxicidad o resentimiento. Cada vez más seres buscan paz, buscan sanar, buscan relaciones auténticas.
Ese proceso interno, que comienza por dejar ir a personas y situaciones que ya no vibran en armonía, es lo que Alex llama el inicio de la famosa “5D”. No se trata de volverse angélicos ni ascender físicamente, sino de comportarse diferente, de respetar las leyes universales, de vivir con coherencia.
La evolución espiritual: vidas pasadas y aprendizaje
Alex comparte experiencias personales sobre vidas pasadas, donde descubrió haber sido una persona que cometió actos violentos. Reconocerlo le permitió comprender su rechazo absoluto a la violencia en esta vida.
Esa visión muestra que incluso actos muy oscuros pueden convertirse en semillas para la compasión, siempre que exista aceptación y un compromiso auténtico de no repetir.
La sociedad ideal: un mundo sin crimen
Alex utiliza un ejemplo hermoso: el pueblito donde nadie roba, nadie hace daño, y cualquiera puede dejar la puerta abierta sin miedo. No es fantasía. Algunas comunidades rurales todavía viven así. ¿Por qué? Porque la confianza y el respeto se han mantenido vivos.
Donde no hay maldad, el crimen no surge de dentro; llega de afuera, como una interferencia externa. Ese ejemplo plantea una pregunta profunda:
¿Qué tipo de comunidad queremos construir como humanidad?
Romper patrones familiares y sociales
Victoria retoma el caso de un padre que repetía maltrato en sus hijos sin autoanalizarse. ¿Por qué alguien repite comportamientos que le hacen daño a sí mismo y a quienes ama? Porque nunca se detuvo a preguntar: “¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué lo hago?”
La repetición del mal ocurre cuando no se hace introspección. El cambio comienza cuando uno se atreve a cuestionar lo que siempre se creyó normal.
El rol de la conciencia en el futuro de la humanidad
Hacia el final del episodio, Alex afirma con firmeza que el futuro será positivo. No sabe si será mañana o dentro de mil años, pero está seguro de que la oscuridad no durará eternamente.
Cada persona que trabaja en su sombra, que transforma su ira en empatía, que se niega a justificar actos crueles, contribuye a acelerar esa evolución colectiva.
La amistad como puente de luz
El cierre del video es cálido y real. Alex agradece a Victoria por la naturalidad de sus conversaciones. Sin agenda, sin pretender convencer a nadie, simplemente dos amigos compartiendo desde la experiencia y la autenticidad.
Estas charlas, que puedes encontrar completas en el canal oficial —ElShowDeAlex.TV— permiten que miles de personas alrededor del mundo reflexionen sobre su propio proceso interno.
Conclusión: El bien y el mal habitan en todos nosotros
Este episodio nos deja una enseñanza profunda: nadie es completamente luz ni completamente oscuridad. Todos tenemos heridas, traumas, impulsos, errores y también virtudes, amor y capacidad de cambio.
La diferencia entre una vida destructiva y una vida consciente está en la decisión de mirar hacia adentro. En aceptar los demonios, en no justificarse eternamente, y en hacerse responsable.
El mal no desaparece ignorándolo. Se transforma cuando se reconoce, se acepta y se elige actuar diferente.
Y como bien dice Alex en esta charla: el futuro es luminoso, porque cada vez más personas están buscando ser mejores que ayer.
En este revelador episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos invita a mirar con profundidad lo que realmente significa transitar la Cuarta Dimensión, también conocida como la 4D. El video “Las trampas de la 4D” nos confronta con una idea que pocos se atreven a explorar: no todo lo que parece “espiritual” o “luminoso” en la 4D es lo que aparenta. Este plano intermedio entre la materia y la luz está lleno de ilusiones, entidades y mecanismos de control energético diseñados para mantenernos atrapados en un ciclo de dependencia y confusión.
Alex explica que el viaje de la conciencia no es lineal. Cuando una persona comienza su despertar espiritual, atraviesa distintas etapas vibracionales. La 4D, o Cuarta Dimensión, es una de esas fases, pero no el destino final. Es una zona de tránsito, un puente entre la tercera dimensión (la realidad física densa) y la quinta (la frecuencia del amor incondicional y la unidad). Sin embargo, muchos seres humanos quedan atrapados en las trampas de este plano porque confunden las señales del ego espiritual con el verdadero avance del alma.
La Cuarta Dimensión: un plano de espejos
La 4D es un espacio donde la energía responde casi de inmediato al pensamiento. Es un plano de creación rápida, pero también de ilusiones. Alex describe este nivel como un “mundo de espejos” en el que las proyecciones mentales cobran forma. Aquí, las emociones, los miedos y los deseos se materializan, creando escenarios que pueden parecer reales. Esto explica por qué algunas personas tienen experiencias “divinas” o “angelicales” que en realidad son proyecciones de su propia mente o, en algunos casos, trampas energéticas creadas por entidades del bajo astral que habitan esa frecuencia.
En ElShowDeAlex.TV, Alex enfatiza que la 4D no es buena ni mala, pero sí peligrosa si no se entra con discernimiento. Es el plano de los sueños, de los viajes astrales y de muchas canalizaciones. Allí es fácil confundir la luz artificial con la verdadera luz. Las entidades que residen en ese nivel pueden presentarse como “guías” o “maestros” y ofrecer conocimiento, pero su propósito muchas veces es mantener al alma atrapada en el ciclo de creencia y dependencia. Es la ilusión del despertar sin el verdadero despertar.
El ego espiritual: la trampa más común de la 4D
Alex señala que una de las trampas más sutiles de la Cuarta Dimensión es el ego espiritual. Cuando una persona comienza a desarrollar habilidades como la intuición, la clarividencia o la capacidad de canalizar información, puede empezar a sentirse superior o iluminada. Esta sensación de poder refuerza la identidad del ego, haciendo que el individuo se desconecte del propósito real: la humildad y la expansión del amor.
El ego espiritual se disfraza de sabiduría, pero en realidad busca validación. Este mecanismo es utilizado por las energías del bajo astral que operan en la 4D, porque mientras el alma se cree despierta, sigue atrapada en la ilusión del yo. Alex explica que el verdadero despertar no consiste en tener poderes o recibir mensajes, sino en vivir en coherencia, en vibrar en amor y en disolver la identificación con la forma.
Entidades del plano 4D: los controladores invisibles
En el video “Las trampas de la 4D”, Alex nos revela que muchas entidades que habitan en este plano intermedio se alimentan de la energía emocional humana. Algunas de ellas se presentan como “seres de luz”, “ángeles” o “guías ascendidos”, pero su verdadera intención es mantener a las almas distraídas, confundidas o dependientes de su influencia. Utilizan emociones como la devoción, el miedo o la esperanza para absorber energía vibracional.
Estas entidades no siempre son malignas en el sentido humano, pero sí son parásitas energéticas. Existen desde hace eones y forman parte de un sistema de control más amplio que Alex describe como la “red astral”. Este sistema se alimenta de la polaridad: del conflicto entre el bien y el mal, de la necesidad de salvación, del constante deseo de encontrar respuestas fuera de uno mismo. Cuanto más se busca “afuera”, más energía se cede a ese plano.
La ilusión de la canalización y los mensajes astrales
Muchos seres humanos creen estar canalizando mensajes de seres elevados cuando, en realidad, están conectando con proyecciones de la 4D. Alex aclara que no todo mensaje espiritual proviene de una fuente pura. En este nivel, la energía responde a la vibración del receptor. Si la persona tiene miedo, necesidad de reconocimiento o carencia emocional, las entidades del bajo astral pueden aprovechar esa apertura para presentarse como “maestros” y ofrecer información distorsionada.
El problema no está en recibir información, sino en creer ciegamente sin discernimiento. La 4D puede ofrecer conocimiento impresionante, pero muchas veces mezcla verdades con mentiras para mantener al buscador atrapado. Alex recomienda verificar toda enseñanza con el corazón y con la intuición profunda. La verdad nunca genera miedo, orgullo o dependencia; solo expansión, paz y amor.
El control energético en la 4D
La 4D es también un campo de batalla energética. Allí operan los sistemas de control que influyen en los pensamientos y emociones de la humanidad. Alex explica que, desde este plano, se proyectan impulsos que fomentan el miedo, la división y el conflicto. Es por eso que muchas personas, incluso después de despertar espiritualmente, siguen sintiendo ansiedad, culpa o confusión. Esas emociones son alimentadas desde el plano astral.
El verdadero desafío es mantener la frecuencia elevada para no resonar con esas influencias. Alex recomienda no luchar contra la oscuridad, sino trascenderla. La clave está en no engancharse emocionalmente con el miedo ni con la negatividad. Cuando un ser humano vibra en amor y compasión, su energía se vuelve invisible para las entidades del bajo astral, porque estas no pueden sostenerse en frecuencias altas.
El falso despertar y la ilusión del conocimiento
Una de las trampas más peligrosas de la 4D es el falso despertar. Alex explica que muchas almas creen haber alcanzado la iluminación simplemente porque han adquirido información espiritual o habilidades psíquicas. Sin embargo, el conocimiento sin integración no genera evolución. La información se convierte en otra forma de distracción si no se traduce en transformación interna.
En ElShowDeAlex.TV, Alex nos recuerda que el verdadero despertar es silencioso, humilde y compasivo. No busca reconocimiento ni poder. La verdadera sabiduría no se impone; se manifiesta a través del amor. El conocimiento de la 4D puede ser útil, pero solo si se usa con discernimiento y sin apego. De lo contrario, se convierte en una prisión de la mente.
Los viajes astrales y las experiencias fuera del cuerpo
En la 4D también ocurren las experiencias fuera del cuerpo o los llamados “viajes astrales”. Alex aclara que, aunque pueden ser experiencias enriquecedoras, también implican riesgos si no se hacen desde una vibración alta. El plano astral está lleno de energías de diferentes naturalezas. Si la intención del viajero no es pura o su campo energético no está protegido, puede encontrarse con entidades que lo confundan o lo manipulen.
La recomendación es no buscar experiencias por curiosidad o ego, sino como parte de un proceso de crecimiento consciente. Todo lo que se hace desde el amor y la intención pura eleva la frecuencia. En cambio, cuando la motivación es el control, la curiosidad o la necesidad de escapar de la realidad física, se abren puertas innecesarias que pueden convertirse en trampas.
La importancia del discernimiento espiritual
Alex insiste en que el discernimiento es la herramienta más poderosa para navegar las trampas de la 4D. No se trata de desconfiar de todo, sino de desarrollar una conexión interna tan fuerte que la verdad pueda reconocerse por resonancia. La intuición del alma nunca se equivoca. Cuando algo proviene de la luz real, genera expansión, serenidad y claridad. Cuando proviene del engaño, genera confusión, orgullo o miedo.
El discernimiento se fortalece con la práctica del silencio, la observación y la meditación. En este sentido, Alex propone que cada persona se convierta en su propio maestro, sin depender de guías externos. La conexión con la Fuente está dentro, no en un “ser” o “maestro” fuera de nosotros. Solo desde esa independencia vibracional podemos cruzar la 4D y avanzar hacia la verdadera frecuencia de la 5D.
La 5D: el destino del alma consciente
Mientras que la 4D es el plano de la ilusión y del aprendizaje, la 5D representa la vibración del amor incondicional, la unidad y la paz interior. Alex explica que la humanidad se encuentra en un proceso colectivo de transición entre la 3D y la 5D, pero que la mayoría de las almas pasan primero por la 4D para purificar sus creencias y emociones. La 4D funciona como un filtro: allí se enfrentan los miedos, las sombras y las falsas luces. Solo quienes logran ver más allá del engaño pueden avanzar hacia la verdadera conciencia.
El salto hacia la 5D no es físico, sino vibracional. No se trata de “ir” a otro lugar, sino de recordar la unidad. Cuando el alma reconoce que todo es parte del mismo campo de amor, se libera del ciclo de reencarnación y de las trampas astrales. La 5D no tiene jerarquías ni control, solo armonía. Es el regreso a la conciencia original.
ElShowDeAlex.TV: un faro de conciencia
ElShowDeAlex.TV es un espacio dedicado al despertar espiritual auténtico, sin dogmas ni ilusiones. En este episodio, Alex no solo revela las trampas de la 4D, sino que ofrece herramientas para mantener la conciencia elevada. Cada palabra está dirigida a quienes buscan la verdad más allá de las apariencias, a quienes han sentido que el despertar es algo más profundo que la simple acumulación de información.
Este programa se ha convertido en un punto de encuentro para almas que desean comprender la naturaleza multidimensional de la existencia. Los temas tratados por Alex —como el control energético, las dimensiones del alma, el propósito de vida y el retorno a la conciencia del amor— ayudan a expandir la percepción y a fortalecer el discernimiento colectivo. El mensaje central siempre es el mismo: el poder está dentro de nosotros, y la luz no se busca, se recuerda.
Conclusión: cómo evitar las trampas de la 4D
Alex concluye este episodio recordando que las trampas de la 4D solo pueden afectarnos mientras sigamos identificados con el ego o con la ilusión de la separación. Cuando elegimos vibrar en amor, perdón y gratitud, las trampas pierden poder. La conciencia del alma es inmune a la manipulación, porque la verdad no necesita defensa. La 4D puede ser un campo de aprendizaje valioso, pero no debemos quedarnos allí. El propósito es trascenderla y recordar nuestra naturaleza divina.
En última instancia, el viaje espiritual no es escapar del mundo, sino transformarlo desde dentro. La verdadera maestría consiste en vivir con el corazón abierto, con humildad y con discernimiento. La 4D nos muestra nuestras sombras, pero también nos ofrece la oportunidad de elegir la luz. Como dice Alex en “Las trampas de la 4D”, “solo el amor verdadero puede atravesar las dimensiones sin perderse en los espejos del alma”.
Explora más contenidos de conciencia y despertar espiritual en el canal oficial ElShowDeAlex.TV, donde Alex comparte mensajes profundos para quienes están listos para cruzar el velo de la ilusión y recordar quiénes son en verdad.
Entidades Recesivas en el Astral: Revelaciones Profundas con Patrick Vargas desde Chile
En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex recibe nuevamente a Patrick Vargas, investigador chileno especializado en fenómenos interdimensionales, hipnosis regresiva y la interacción del ser humano con entidades del plano astral. Esta conversación profundiza en los mecanismos, apariciones, tácticas y objetivos de las entidades recesivas que habitan en la cuarta dimensión y que interactúan —muchas veces sin que lo sepamos— con nuestra realidad física.
Este contenido, inspirado completamente en el diálogo mantenido en el video disponible en YouTube, revela aspectos poco conocidos del astral, los ataques energéticos, los seres descarnados, y la manipulación que ocurre en este plano adyacente al nuestro. La charla abre puertas que pueden cambiar la percepción sobre el origen del miedo, la energía, y los programas que moldean las experiencias humanas.
Alex y Patrick retoman sus investigaciones, comparten detalles de casos reales, dibujos realizados durante hipnosis interdimensional, y exponen el funcionamiento de las entidades jerárquicas que operan desde el astral. Si quieres ver el episodio completo directamente desde la fuente, puedes hacerlo en el canal oficialElShowDeAlex.TV.
¿Qué son las Entidades Recesivas del Astral?
Patrick explica, desde los primeros minutos, que las entidades recesivas son seres cuya existencia se mantiene en la cuarta dimensión, también llamada plano astral. Este espacio no es un cielo abstracto ni un sitio lejano: está solapado sobre nuestro mundo físico. Es una capa sutil que coexiste con nosotros, compartiendo espacios, habitaciones y paisajes, pero vibrando a una frecuencia distinta.
Debido a esta proximidad, no es extraño que un individuo pueda ver sombras, figuras, presencias o sentir sensaciones de opresión, miedo o vigilancia. De acuerdo con Patrick, estos seres interactúan especialmente con el cuerpo astral y energético del ser humano, uno de los siete cuerpos que conforman nuestra existencia multidimensional. Estos cuerpos incluyen:
Cuerpo físico
Cuerpo emocional
Cuerpo mental
Cuerpo causal
Cuerpo astral
Cuerpo energético
Cuerpo espiritual
Las entidades de la cuarta dimensión actúan principalmente sobre el astral, adhiriéndose o manipulando la energía emocional de las personas. Según lo comentado en el episodio, su objetivo central es aprovechar la energía densa —miedo, angustia, confusión— como alimento o combustible para mantenerse en operación dentro del holograma terrestre.
Características de estas Entidades
En el video disponible en YouTube, Patrick muestra ilustraciones realizadas por personas que han experimentado hipnosis interdimensional o sesiones de investigación remota. Estas imágenes revelan seres con:
Pupilas verticales y mirada reptiloide
Sombras humanoides sin facciones claras
Formas distorsionadas o animalescas
Cuerpos largos, delgados o desproporcionados
Manifestaciones vaporosas o densas
Una característica común entre estas entidades recesivas es que no muestran interés en interactuar de manera positiva. Su intención es generar miedo y manipular la energía vital. Muchas veces no se presentan directamente; utilizan “soldados” o entidades menores para ejecutar el acoso energético.
El Hombre del Sombrero: Una Aparición Global
Uno de los seres más reconocidos en distintas culturas es el llamado Hombre del Sombrero, una figura alta, oscura, con gabardina y un sombrero de ala ancha. Esta entidad ha sido reportada en Chile, México, Estados Unidos, Europa y otros territorios. Su función es siempre la misma: causar terror.
Durante la conversación, Alex y Patrick explican que este ser aparece en habitaciones, pasillos, patios o incluso al borde de la cama. Su presencia suele acompañarse de:
Parálisis del sueño
Sensación de vigilancia extrema
Cambios bruscos de temperatura
Alucinaciones sonoras
La aparición del Hombre del Sombrero no es casual. Es parte de un sistema de manipulación emocional que busca debilitar la vibración del individuo. Cuanto más miedo sienta la persona, más fácil es para la entidad extraer energía.
Sombras, Seres Descarnados y Humanos Adheridos
Patrick detalla que en el astral también existen seres que alguna vez fueron humanos. Tras fallecer, muchas almas quedan atrapadas o adheridas al cuerpo energético de los vivos debido a pendientes emocionales, miedo, trauma o falta de conciencia al momento de la transición.
Estos seres descarnados pueden manifestarse como:
Sombras humanoides caminando cerca de la persona
Presencias pegadas a la espalda o torso
Pensamientos intrusivos en el individuo
Pesadez emocional o física constante
De acuerdo con lo compartido en ElShowDeAlex.TV, esta adherencia puede causar cansancio extremo, mente confusa, conductas extrañas o pensamientos autodestructivos. El problema es que muchas personas no reconocen estas señales y buscan soluciones únicamente en el plano físico, sin atender el origen energético.
El Inconsciente Colectivo y las Proyecciones Astrales
En el episodio, Patrick explica un fenómeno fascinante: las entidades utilizan el folklore cultural para manifestarse. Dependiendo del país o región, adoptan formas que ya existen en la memoria colectiva, lo que facilita el miedo y la creencia inmediata en su presencia.
Por ejemplo:
En el sur de Chile: el Trauco
En México: la Llorona o figuras oscuras
En Estados Unidos: Slenderman o sombras altas
Este aprovechamiento de figuras culturales no es casualidad; es una estrategia para potenciar la reacción emocional del individuo. La entidad adopta lo que más impacto genera en su víctima.
La Succión Energética y el Acoso Interdimensional
Alex y Patrick profundizan en cómo operan estas entidades. Las jerarquías más altas no descienden directamente al 3D. En su lugar, envían a soldados o secuaces que realizan la labor de acoso, extracción energética y vigilancia.
Estas entidades pueden:
Manipular el entorno físico (mover objetos, apagar luces, crear ruidos)
Inducir pesadillas recurrentes
Producir parálisis del sueño
Generar pensamientos negativos o depresivos
Debilitar el campo energético del individuo
Incluso si la persona se muda de casa o cambia totalmente de entorno físico, las entidades continúan el acoso. Esto demuestra que su conexión es energética, no geográfica.
La Importancia de Romper los Contratos
En el episodio, Patrick revela que la solución no es una “limpia” superficial, sino un proceso profundo que implica romper:
Contratos
Pactos
Acuerdos energéticos
Implantes
Dispositivos astrales
La persona debe después asumir la responsabilidad de su vibración y coherencia interna: lo que piensa, siente, dice y hace. Esta coherencia es necesaria para “hackear la matrix” y recuperar el control de la propia realidad.
La Corrupción de Seres Benevolentes
Un punto sorprendente de esta conversación es la revelación de que incluso seres considerados benevolentes —como arturianos o pleyadianos— también pueden caer en corrupción energética. Esto rompe la narrativa tradicional de que todas las entidades de dimensiones superiores son necesariamente positivas.
Patrick menciona que durante la investigación se han encontrado casos donde seres catalogados como guías estaban en realidad participando en la manipulación astral.
La Matrix Arcóntica y el Control de la Realidad Humana
Otro aspecto crucial del episodio es el entendimiento de que la realidad física es parte de un holograma arcóntico. Dentro de este sistema, muchas ideas espirituales populares —incluyendo la romantización del «juego espiritual» o la falsa idea de que «todo es elección»— son mecanismos para distraer al ser humano de su verdadero potencial luminoso.
Las entidades que controlan este holograma permiten que ciertos “gurús” o nuevos influencers espirituales se vuelvan virales, pero solo cuando su mensaje sirve para atraer más almas al sistema de control y no para despertar realmente a las personas.
El Despertar y la Salida del Sistema
El punto final de la charla destaca que es posible liberarse, pero requiere:
Conocimiento real del funcionamiento del astral
Responsabilidad y coherencia personal
Desprogramación de las ideas impuestas por el sistema
Trabajo interno y energético
Patrick menciona que, con preparación, es posible salir del sistema al fallecer, evitando la reencarnación forzosa dentro del holograma.
Reflexión Final
Este episodio de ElShowDeAlex.TV, disponible en YouTube, es una pieza valiosa para quienes desean comprender la naturaleza multidimensional del ser humano y las fuerzas que interactúan con nosotros. Alex y Patrick abren una conversación profunda, seria y reveladora que invita a reflexionar sobre la propia energía, la libertad espiritual y el papel de las entidades recesivas en la experiencia humana.
Si deseas ver la entrevista completa y explorar más contenido de conciencia, hipnosis interdimensional y realidades paralelas, visita el canal oficial ElShowDeAlex.TV y comparte este conocimiento con quienes puedan beneficiarse.
Gracias por acompañar este recorrido interdimensional junto a Alex y Patrick Vargas. Mantente atento a nuevos episodios que continuarán iluminando estos temas esenciales para el despertar humano.
En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex nos guía por una de las narrativas más fascinantes y controversiales del conocimiento ancestral: la historia de Nibiru y los dioses Anunnaki, Enki y Enlil. Basado en antiguas tablillas sumerias, este relato nos habla del origen de la humanidad, la manipulación genética y la influencia de seres extraterrestres en el desarrollo de la civilización humana. En el video “La historia de Nibiru, Enki y Enlil”, Alex nos invita a explorar las raíces cósmicas de la humanidad y a reflexionar sobre quiénes somos realmente y de dónde venimos.
Los textos sumerios, considerados por muchos como los escritos más antiguos del planeta, narran la llegada de una raza de seres provenientes del planeta Nibiru, un astro que orbita nuestro Sol en una trayectoria elíptica de miles de años. Estos seres, conocidos como los Anunnaki, habrían descendido a la Tierra hace más de 400,000 años con el propósito de extraer oro, un elemento que necesitaban para reparar la atmósfera de su planeta. Pero más allá de la minería, su llegada marcó el inicio de una nueva era en la historia del universo humano.
Nibiru: el planeta del cruce
Alex explica que la palabra “Nibiru” significa literalmente “el planeta del cruce”. Según los registros sumerios, se trata de un cuerpo celeste que entra en nuestro sistema solar cada 3,600 años, y cuya influencia energética afecta no solo los movimientos astronómicos, sino también los procesos evolutivos de la Tierra. Este planeta sería el hogar original de los Anunnaki, una civilización avanzada tanto en conocimiento científico como espiritual, aunque dividida internamente por ambición y poder.
La llegada de Nibiru y su interacción con la Tierra se menciona en numerosas tradiciones antiguas. En Egipto, los textos hablan de los “dioses que vinieron de las estrellas”; en América precolombina, los mayas mencionan a seres celestes que enseñaron astronomía y agricultura. Alex señala que todas estas culturas podrían estar refiriéndose a los mismos visitantes: los Anunnaki. Este conocimiento ancestral fue reinterpretado con el paso del tiempo, convirtiéndose en los mitos fundacionales de muchas religiones.
Los Anunnaki: los dioses que descendieron del cielo
Según las tablillas sumerias, los Anunnaki eran seres físicamente parecidos a los humanos, pero de mayor estatura, longevidad y poder mental. Alex explica que estos seres provenían de una sociedad jerárquica gobernada por un consejo real, donde Enki y Enlil eran dos de sus principales líderes. Mientras que Enki representaba la sabiduría, la ciencia y la empatía hacia la humanidad, Enlil simbolizaba la autoridad, el orden y la dominación. La rivalidad entre ambos definió el destino de la Tierra y de los humanos creados por ellos.
El propósito inicial de los Anunnaki en la Tierra era recolectar oro, pero las duras condiciones del trabajo minero los llevaron a crear una especie servidora. Fue entonces cuando Enki, el científico de Nibiru, propuso una solución revolucionaria: combinar el ADN de los Anunnaki con el de los homínidos terrestres para crear una nueva especie inteligente. Así nació el ser humano. Enki, con la ayuda de su hermana Ninhursag, desarrolló un proceso de manipulación genética que dio origen al “Adamu”, el primer hombre.
Enki: el dios creador y protector de la humanidad
Alex profundiza en la figura de Enki, conocido en distintas culturas como Ea o el “Señor de las Aguas”. Enki es representado como un dios benevolente que amaba a su creación y que buscaba otorgar a la humanidad el conocimiento y la libertad. Fue él quien enseñó a los primeros humanos a hablar, a cultivar la tierra y a comprender las leyes de la naturaleza. Enki veía en los humanos una chispa divina, una extensión de la conciencia universal.
Pero su compasión no fue bien vista por su hermano Enlil, quien consideraba que los humanos debían ser esclavos sin poder ni sabiduría. Este conflicto entre ambos dioses representa la eterna lucha entre la libertad y el control, entre la luz y la oscuridad. Alex explica que la historia de Enki y Enlil no es solo una mitología antigua, sino una metáfora de las fuerzas que aún actúan en el mundo moderno. La energía de Enki sigue viva en aquellos que buscan despertar su conciencia, mientras que la energía de Enlil se refleja en los sistemas de poder y dominación que gobiernan la Tierra.
Enlil: el dios del orden y la autoridad
Enlil, hermano de Enki e hijo del soberano Anu, fue el encargado de administrar la misión de Nibiru en la Tierra. Su visión era pragmática: mantener el control y cumplir los objetivos de extracción de recursos sin cuestionar las implicaciones éticas. Alex describe a Enlil como un ser imponente y severo, que veía a los humanos como herramientas necesarias pero prescindibles. Fue él quien decretó castigos y desastres cuando consideró que los humanos habían desobedecido a los “dioses”.
El evento más famoso asociado con Enlil es el Diluvio Universal. Según las tablillas, Enlil decidió exterminar a la humanidad al ver que se habían multiplicado y que su ruido perturbaba a los Anunnaki. Sin embargo, Enki, movido por su amor hacia los humanos, decidió advertir a uno de ellos, Ziusudra (equivalente al Noé bíblico), para que construyera un arca y preservara la vida. Este acto de compasión marcó la ruptura definitiva entre ambos hermanos y cambió el destino de la humanidad para siempre.
La manipulación genética y el despertar de la conciencia
Uno de los temas más profundos que aborda Alex en ElShowDeAlex.TV es la manipulación genética que dio origen al ser humano. Los Anunnaki no solo crearon a los humanos como una raza trabajadora, sino que también limitaron deliberadamente su potencial espiritual. El ADN humano fue modificado para mantenerlo en una frecuencia vibracional baja, impidiendo el acceso total a su divinidad interior.
Sin embargo, Enki dejó una “semilla de despertar” dentro del código genético, una conexión con la Fuente que permitiría, eventualmente, recuperar la conciencia original. Alex explica que ese despertar está ocurriendo ahora, en este tiempo de cambio planetario. A medida que la humanidad eleva su frecuencia y se libera de la manipulación energética, comienza a recordar su verdadero origen estelar.
El legado de Nibiru en la historia humana
El impacto de los Anunnaki no terminó con su partida. Según Alex, su influencia puede rastrearse en los antiguos reinos y religiones de la Tierra. Los “dioses” de Egipto, Grecia y Mesoamérica son reinterpretaciones de estos seres, adaptados a distintas culturas. Las pirámides, los zigurats y los templos megalíticos son vestigios de su conocimiento tecnológico y espiritual.
La rivalidad entre Enki y Enlil se reflejó en la creación de linajes humanos que heredaron su energía. Algunos grupos fueron guiados por la sabiduría de Enki, promoviendo la conexión espiritual, la libertad y el amor universal. Otros siguieron la línea de Enlil, centrada en el control, la jerarquía y el dominio. Esta dualidad continúa manifestándose en el mundo actual, en la lucha entre el despertar y la manipulación global.
Nibiru y el retorno cíclico
Alex menciona que Nibiru no desapareció, sino que su órbita la mantiene fuera de nuestra vista durante milenios. Su regreso, según las profecías, coincide con grandes transformaciones planetarias. Cada vez que Nibiru se acerca, la Tierra experimenta cambios energéticos, climáticos y espirituales. Muchos investigadores asocian estos ciclos con los grandes saltos evolutivos de la humanidad. El retorno de Nibiru simboliza el regreso del conocimiento perdido y la reactivación de la memoria estelar de la humanidad.
La conexión espiritual con Enki y la energía de la sabiduría
En el video “La historia de Nibiru, Enki y Enlil”, Alex nos recuerda que la energía de Enki representa la sabiduría interior, el despertar de la conciencia y la conexión con la Fuente. Al invocar la frecuencia de Enki, el ser humano activa su capacidad de discernimiento y se libera de las cadenas del miedo. Esta energía nos guía hacia la comprensión de que somos más que cuerpo y mente: somos conciencia eterna experimentando la materia.
La energía de Enlil, en cambio, nos enseña la importancia del equilibrio. Aunque su papel fue el del control, también representa la estructura necesaria para el aprendizaje. Alex sugiere que ambas fuerzas existen dentro de cada persona: Enki como el maestro interior y Enlil como el guardián del orden. Integrar ambas energías es el camino hacia la maestría espiritual.
El despertar de la humanidad y el retorno de los antiguos dioses
Hoy, más que nunca, la humanidad está despertando a su herencia cósmica. Alex enfatiza que los “dioses” de la antigüedad nunca se fueron del todo; algunos continúan existiendo en planos sutiles, observando y guiando el proceso evolutivo del planeta. La diferencia es que ahora el ser humano tiene la oportunidad de actuar desde la conciencia, no desde la obediencia ciega.
El despertar global que vivimos está relacionado con el cumplimiento de un ciclo cósmico. Los velos del olvido se están levantando, y las verdades ocultas comienzan a revelarse. El conocimiento de Nibiru, Enki y Enlil es una llave simbólica para entender nuestro papel como co-creadores del universo. No somos simples descendientes de los dioses, sino manifestaciones de la misma energía divina que alguna vez caminó entre ellos.
ElShowDeAlex.TV: conocimiento para el alma
ElShowDeAlex.TV se ha convertido en un espacio de expansión de la conciencia, donde temas como los Anunnaki, Nibiru, la espiritualidad y el despertar interior se abordan con profundidad y claridad. Alex nos recuerda que la historia no es solo una narración del pasado, sino un espejo de lo que somos y de lo que estamos llamados a recordar. Este episodio, “La historia de Nibiru, Enki y Enlil”, no solo revela una verdad ancestral, sino que también nos invita a mirar hacia dentro y redescubrir nuestra esencia divina.
Conclusión: la herencia cósmica del ser humano
La historia de Nibiru, Enki y Enlil es mucho más que una leyenda. Es un mapa simbólico del viaje del alma a través del tiempo. Los Anunnaki representan las fuerzas cósmicas que moldearon la evolución de la humanidad, pero también reflejan los aspectos internos del ser: la dualidad entre la luz y la oscuridad, la sabiduría y el control, el amor y el miedo.
Alex concluye este fascinante episodio recordándonos que el verdadero despertar no consiste en buscar a los dioses fuera, sino en reconocerlos dentro de nosotros. Somos el puente entre la Tierra y el cosmos, entre Nibiru y la Fuente. La humanidad está destinada a recordar su origen estelar y a manifestar su poder creador en armonía con el universo.
Descubre más contenido sobre conciencia, espiritualidad y conocimiento ancestral en ElShowDeAlex.TV, donde Alex continúa explorando los misterios del universo con sabiduría, profundidad y amor por la verdad.
El origen de la maldad: conversación profunda con Tony desde Londres
En este episodio, Alex de ElShowDeAlex.TV se sumerge en una de las preguntas más incómodas y, al mismo tiempo, más necesarias de nuestro tiempo: ¿de dónde surge realmente la maldad? Para explorar este tema, cuenta con la presencia de Tony, invitado desde Londres,
quien comparte una visión amplia que abarca la psicología humana, la espiritualidad, la pobreza, los sistemas de poder y la desconexión del ser interior.
Si quieres acompañar esta reflexión en formato audiovisual, puedes ver el video completo sobre el origen de la maldad en el canal ElShowDeAlex.TV,
donde Alex y Tony desarrollan el tema con ejemplos, anécdotas y preguntas que invitan a revisar nuestras propias creencias sobre el bien y el mal.
¿Qué entendemos por maldad en el mundo actual?
Cuando escuchamos la palabra maldad, solemos imaginar figuras extremas: asesinos en serie, dictadores, guerras, crueldad sin sentido.
Sin embargo, Tony propone ampliar la mirada. La maldad no se reduce solo a los actos más evidentes, sino que se manifiesta también en decisiones cotidianas,
en la indiferencia, en la complicidad silenciosa con sistemas injustos y, sobre todo, en la desconexión de nuestra propia conciencia.
A lo largo de la conversación, Alex va guiando el diálogo hacia una idea central: la maldad no es una entidad externa que nos posee, sino un estado de desconexión.
Es el resultado de una combinación de factores internos (miedos, traumas, resentimientos, deseos desmedidos) y externos (pobreza, manipulación, estructuras de poder)
que se entrelazan hasta hacer que una persona olvide quién es en esencia.
Ver el episodio completo en YouTube junto a Alex y Tony
permite sentir con más fuerza el peso de esta reflexión.
La dualidad: ¿realmente existe el bien y el mal como polos opuestos?
Uno de los puntos más interesantes de la charla es la dualidad bien/mal.
Durante generaciones se nos ha enseñado a ver la realidad como una lucha constante entre la luz y la oscuridad,
entre lo correcto y lo incorrecto, entre “los buenos” y “los malos”.
Pero, ¿qué pasa si esa división tan rígida es parte del problema?
Tony plantea que, en esencia, todos venimos de una misma Fuente, de una misma conciencia.
Desde esa perspectiva, el “bien” sería un estado de coherencia con nuestro ser superior,
mientras que el “mal” sería el resultado de habernos alejado de ese centro.
No se trata de justificar actos destructivos, sino de comprender que nadie nace odiando,
nadie viene al mundo con un chip de crueldad programado, sino que va construyendo su sombra a través de sus experiencias y elecciones.
Alex, desde su forma cercana y directa de comunicar, cuestiona:
Si la maldad no es algo externo, ¿hasta qué punto somos responsables de ella?
Esta pregunta abre la puerta a hablar de libre albedrío, de responsabilidad personal y de la enorme influencia del entorno social.
¿Nacemos malvados o nos volvemos malvados?
Uno de los grandes debates que se tocan en el episodio es si la maldad es innata o adquirida.
La conversación se inclina hacia una respuesta compleja: nadie nace malvado, pero todos podemos ser arrastrados hacia comportamientos destructivos si se dan ciertas condiciones.
Tony describe escenarios donde una persona crece en contextos de pobreza extrema, violencia y falta de oportunidades.
Cuando alguien vive rodeado de miedo y carencias, es más fácil que termine tomando decisiones desesperadas.
No se trata de justificar delitos ni abusos, sino de entender que muchas veces el origen de esos actos está en una combinación de ignorancia, dolor y sensación de abandono.
Alex pone sobre la mesa la importancia de reconocer la responsabilidad individual, pero sin perder de vista la carga sistémica.
Si una sociedad entera normaliza la corrupción, la violencia o la deshumanización del otro,
entonces es lógico que la maldad no aparezca solo como casos aislados, sino como un fenómeno colectivo.
La desconexión del ser interior como raíz de la oscuridad
A lo largo del diálogo, se repite una idea clave: la maldad florece cuando nos desconectamos de nuestra esencia.
Cuando una persona deja de sentir empatía, deja de reconocerse en el otro y solo se preocupa por su beneficio inmediato,
cada vez le resulta más fácil cruzar ciertos límites que antes le parecían impensables.
Tony explica que todos tenemos un “ser superior” o una parte profunda que sabe lo que está bien,
que reconoce el valor de la vida y que comprende que dañar al otro es, en el fondo, dañarse a sí mismo.
Sin embargo, esa voz interna puede volverse casi inaudible si vivimos sumergidos en ruido, miedo, adicciones, redes sociales tóxicas y estímulos constantes que nos alejan de la introspección.
En el episodio, Alex recuerda que el camino de regreso a la luz empieza por algo muy simple: volver a escucharnos.
No podemos transformar el mundo si no somos capaces de ver la oscuridad que llevamos dentro.
Por eso, te invita a acompañar esta reflexión en ElShowDeAlex.TV, el canal de conciencia en YouTube,
donde este tema se desarrolla con calma y profundidad.
El papel del miedo, la vergüenza y el resentimiento
La maldad no aparece de la nada.
En muchas ocasiones, está alimentada por emociones que han sido reprimidas durante años: miedo, vergüenza, culpa, resentimiento.
Cuando estas emociones no encuentran un cauce sano para expresarse, se convierten en rabia, en deseo de venganza o en necesidad de controlar y someter a otros.
Tony comenta cómo, en su trabajo personal y en la observación del mundo, ha visto que mucha gente que hoy actúa de forma cruel fue, en algún momento, víctima de abusos, humillaciones o abandonos.
Al no haber tenido herramientas para sanar esas heridas, se identifican con el rol del agresor.
Es como si el dolor se reciclara una y otra vez, pasando de generación en generación.
Alex subraya la importancia de romper ese ciclo a través del autoconocimiento.
Reconocer nuestras heridas no nos convierte en débiles, sino en seres humanos conscientes.
Solo cuando vemos el origen de nuestro propio enojo podemos dejar de proyectarlo contra el mundo.
La maldad sistémica: cuando el problema es mucho más grande que una persona
Otro punto relevante del diálogo es la idea de maldad sistémica.
No se trata solo de individuos que cometen actos terribles, sino de sistemas completos que están configurados para generar sufrimiento:
economías que se sostienen en la explotación, políticas que normalizan la desigualdad, culturas que justifican la violencia.
Tony y Alex proponen mirar estas estructuras con honestidad.
Cuando millones de personas viven en pobreza extrema, cuando la salud mental es ignorada,
cuando los valores se reducen al consumo y al éxito superficial, es inevitable que la maldad aparezca como resultado de esa configuración.
No es que el universo sea cruel por naturaleza, sino que hemos creado un modelo de realidad basado en la separación y la competencia.
En el episodio, se invita a no caer en la resignación.
Entender la maldad sistémica no es excusarla, pero sí es el primer paso para transformarla.
Si te interesa profundizar en esta mirada crítica pero consciente, puedes visitar directamente el canal ElShowDeAlex.TV en YouTube,
donde hay más contenidos que cuestionan las narrativas oficiales y abren espacio para nuevas formas de ver la realidad.
¿Existe un diseño oculto detrás de la maldad?
En la conversación surge inevitablemente la pregunta: ¿hay fuerzas que se benefician de que la humanidad se mantenga en la ignorancia y el sufrimiento?
No es necesario entrar en teorías extremas para darse cuenta de que, en un mundo donde reina el miedo, es mucho más fácil manipular a las personas.
Tony plantea que, más allá de nombres y etiquetas,
existe una tendencia general a mantener a las personas distraídas, divididas y ocupadas en sobrevivir,
en lugar de conectadas con su poder interior.
Cuando no pensamos por nosotros mismos, cuando seguimos de manera automática lo que dicen los medios, las instituciones o las figuras de autoridad,
somos susceptibles a participar en dinámicas que alimentan la maldad sin darnos cuenta.
Alex, fiel a su estilo, invita a sus espectadores a no tragarse nada sin cuestionarlo.
La invitación no es a vivir paranoicos, sino a recuperar la capacidad de discernir.
El verdadero antídoto contra la maldad es una conciencia despierta que no cede su poder interno a nadie.
La responsabilidad individual: el punto de quiebre
Aunque una parte de la maldad tenga raíces sistémicas, Tony enfatiza que no podemos quedarnos solo en culpar al entorno.
Cada persona tiene un margen de elección.
Puede que no elijamos las circunstancias en las que nacemos, pero sí podemos decidir qué hacemos con lo que nos tocó vivir.
La responsabilidad individual implica preguntarnos: ¿en qué momentos yo mismo he participado en dinámicas de maldad?
Tal vez no hemos cometido grandes crímenes, pero ¿hemos humillado a alguien?, ¿hemos mentido para sacar ventaja?,
¿hemos callado ante una injusticia por comodidad o miedo?
Alex y Tony coinciden en que el cambio global empieza por reconocer nuestra propia sombra.
Mientras sigamos proyectando toda la maldad hacia “los otros”, será imposible transformarla.
Aceptar que también tenemos aspectos oscuros no nos hace peores; al contrario, nos brinda la oportunidad de elegir diferente.
Reconectar con la conciencia: la salida del laberinto
Si la maldad nace de la desconexión, la salida pasa por la reconexión con la conciencia.
Esto no es un concepto abstracto, sino algo muy práctico.
Significa aprender a observar nuestros pensamientos, cuestionar nuestros impulsos,
escuchar la intuición y cultivar la empatía hacia los demás.
Tony comparte la importancia de detenerse antes de actuar, de preguntarse:
“¿Esto que estoy a punto de hacer o decir, está alineado con lo que realmente soy?”.
Este pequeño espacio de reflexión entre el impulso y la acción puede marcar la diferencia entre alimentar la maldad o fortalecer la luz.
Alex recuerda que no se trata de volverse “perfecto” ni de nunca enojarse, sino de no dejar que la sombra tome el control absoluto.
Podemos equivocarnos, pedir perdón, reparar cuando sea posible y aprender de cada error.
Ese proceso, repetido una y otra vez, va disolviendo la influencia de la maldad en nuestra vida.
Herramientas para desactivar la maldad en lo cotidiano
Durante la charla, se mencionan diversas actitudes y prácticas que pueden ayudarnos a no convertirnos en canales de maldad en lo cotidiano:
Autoconocimiento constante: dedicar tiempo a mirar hacia adentro, ya sea a través de la meditación, la reflexión, la escritura o la terapia.
Responsabilidad emocional: reconocer cuando actuamos desde el enojo, la frustración o la envidia, y trabajar esas emociones en lugar de volcarlas contra otros.
Cultivar la empatía: intentar ponerse en el lugar del otro antes de juzgar, entendiendo que cada persona lleva una historia que desconocemos.
Elegir conscientemente la información que consumimos: no alimentar nuestra mente solo con contenidos violentos, morbosos o basados en el miedo.
Conectar con comunidades conscientes: rodearnos de personas que también buscan crecer y vivir de forma más coherente, como la audiencia que sigue a Alex en ElShowDeAlex.TV.
Estas herramientas no son teorías bonitas, sino caminos concretos para dejar de ser parte del problema y empezar a ser parte de la solución.
La importancia de hablar de la maldad sin morbo y sin miedo
Uno de los grandes aportes de este episodio es que habla de la maldad sin sensacionalismo.
Alex y Tony no se quedan en el morbo ni en el miedo, sino que abordan el tema con madurez, profundidad y un propósito claro: comprender para transformar.
Silenciar la conversación sobre la maldad no la hace desaparecer.
Al contrario, la vuelve más poderosa, porque actúa desde las sombras.
Cuando nos atrevemos a mirar de frente lo que no funciona, tanto en nosotros como en la sociedad,
estamos dando el primer paso para cambiarlo.
En lugar de quedarnos atrapados en la pregunta “¿por qué existe tanta maldad?”,
la invitación del episodio es a transformarla en: “¿qué puedo hacer yo, desde mi lugar, para que haya un poco más de luz?”.
Puede ser un gesto pequeño, una decisión más consciente, una conversación incómoda pero necesaria.
Un llamado a la conciencia: del miedo a la responsabilidad
Al final, el mensaje que se desprende de la conversación entre Alex y Tony es claro: la maldad no se vence con más odio, sino con más conciencia.
No se trata de negar que existe, ni de minimizar sus efectos devastadores,
sino de asumir que cada ser humano tiene el potencial de elegir otro camino.
Quizá no podamos cambiar de inmediato las estructuras globales, pero sí podemos empezar por el lugar donde tenemos verdadero poder: nuestra mente, nuestro corazón y nuestras acciones diarias.
Cada vez que elegimos la empatía en lugar de la indiferencia, la honestidad en lugar de la mentira,
la colaboración en lugar de la competencia desmedida, estamos desactivando un poco de maldad en el mundo.
Si este tema resuena contigo, te invitamos a ver el episodio completo “El origen de la Maldad – Invitado Tony de Londres” en YouTube,
donde la conversación entre Alex y Tony profundiza aún más en estos conceptos y te ofrece nuevas perspectivas para entender lo que estamos viviendo como humanidad.
Seguir explorando la conciencia en ElShowDeAlex.TV
El origen de la maldad es solo uno de los muchos temas que se abordan en el canal de Alex.
En ElShowDeAlex.TV
encontrarás contenidos sobre espiritualidad, despertar de conciencia, Matrix, reencarnación, gnosis, energía y transformación interior.
Cada episodio está diseñado para que puedas cuestionar lo que dabas por hecho y abrirte a nuevas posibilidades.
Si sientes que algo en tu interior te empuja a comprender mejor la realidad,
a sanar tus heridas y a vivir desde una mayor coherencia, este espacio puede ser un gran aliado en tu camino.
Alex, con su estilo directo, y sus invitados, como Tony desde Londres, ofrecen miradas diversas que enriquecen el diálogo y nos recuerdan que no estamos solos en esta búsqueda.
La verdadera revolución comienza dentro.
Comprender el origen de la maldad no es un ejercicio intelectual, sino una invitación a elegir, aquí y ahora,
de qué lado de la historia queremos estar: del lado de la inconsciencia que destruye o del lado de la conciencia que construye.
En este episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex explora uno de los temas más enigmáticos y perturbadores del universo espiritual: los llamados Gobernantes Oscuros del Plano Astral. En el video “Los Gobernantes Oscuros del Plano Astral”, se revela una verdad que muchos prefieren ignorar: existen fuerzas no físicas que operan en dimensiones sutiles y que influyen en la humanidad desde el plano invisible. Estos seres, ajenos al mundo material, manipulan las emociones, los pensamientos y las energías de los seres humanos con el fin de mantener un control sobre la conciencia colectiva.
El tema no es nuevo. Desde tiempos antiguos, civilizaciones como Egipto, Sumeria, la India o los pueblos mesoamericanos hablaban de entidades interdimensionales que habitaban el “otro lado” y que podían influir en el destino de las almas. Sin embargo, lo que Alex propone en este programa es una comprensión profunda y actual de ese fenómeno: el Plano Astral no es un lugar de fantasía, sino un nivel vibracional real donde coexisten energías luminosas y oscuras, y donde se libra una batalla por el despertar de la conciencia humana.
¿Qué es el Plano Astral?
Alex explica que el Plano Astral es una dimensión intermedia entre el mundo físico y los planos superiores de luz. Allí habitan entidades que ya no poseen cuerpo material, pero que aún conservan su identidad energética. Es el espacio donde se manifiestan los pensamientos, los deseos y las emociones en su forma más pura. Cuando una persona sueña, medita profundamente o experimenta una proyección astral, accede, de alguna forma, a ese plano.
Sin embargo, no todo en el Astral es luz. Existen regiones densas, cargadas de energía negativa, habitadas por seres que vibran en frecuencias bajas. Es en esos lugares donde operan los llamados Gobernantes Oscuros. Estas entidades, según Alex, no buscan la destrucción del ser humano en el sentido físico, sino la manipulación de su energía y su mente. Se alimentan de la confusión, el miedo y el sufrimiento, perpetuando un ciclo de dependencia emocional y espiritual.
Los Gobernantes Oscuros: quiénes son y cómo actúan
Los Gobernantes Oscuros son entidades de alto rango dentro de las jerarquías del bajo astral. Alex los describe como inteligencias antiguas, frías y calculadoras, que han desarrollado sistemas complejos para controlar el pensamiento colectivo. Estas entidades no tienen forma definida; pueden manifestarse como sombras, figuras humanoides o presencias etéreas que se perciben más por la sensación que por la vista. Su poder radica en su capacidad de manipular la mente a través del miedo, el deseo y la culpa.
En el video “Los Gobernantes Oscuros del Plano Astral”, Alex explica que estos seres operan mediante frecuencias energéticas que interfieren en los pensamientos humanos. Se infiltran en los sueños, en las emociones y en las debilidades del ego. Su estrategia principal es sembrar división, odio y desesperanza, ya que esas emociones densas generan la energía que ellos consumen. Son los “arquitectos” del caos emocional.
Estas entidades también influyen en las estructuras sociales y políticas, utilizando a personas susceptibles o ambiciosas como canales de manifestación. Así, su poder se proyecta en la Tierra a través de decisiones, conflictos y sistemas que mantienen a la humanidad distraída y en miedo constante. Alex recalca que esto no debe interpretarse como una visión fatalista, sino como un llamado al despertar: solo al reconocer la oscuridad podemos trascenderla.
El alimento de las emociones humanas
La energía emocional es la moneda más valiosa del plano astral. Los Gobernantes Oscuros se alimentan del miedo, la ira, la envidia y la tristeza. Por eso, el sistema social en el que vivimos —lleno de conflictos, competitividad y caos mediático— actúa como una gran granja energética. Alex expone que, al mantenernos en estados emocionales negativos, inconscientemente cedemos nuestro poder a estas fuerzas.
Cuando un ser humano entra en un estado de angustia o desesperación, su campo áurico se debilita. Esto permite que entidades del bajo astral se adhieran a su energía y comiencen a influir en su pensamiento. Los pensamientos oscuros o repetitivos no siempre provienen del propio individuo; muchas veces son interferencias de estas entidades. Por eso, Alex insiste en la importancia de mantener una vibración elevada a través del amor, la gratitud y la meditación consciente.
El control a través del miedo
El miedo es el arma más efectiva del bajo astral. Desde el punto de vista energético, el miedo reduce la frecuencia vibratoria y cierra los canales de conexión con la luz. Alex explica que el miedo masivo es una herramienta perfecta para mantener a las masas bajo control. Crisis, pandemias, guerras, conflictos políticos o religiosos: todo lo que cause pánico colectivo crea un ambiente fértil para el dominio energético de los Gobernantes Oscuros.
Sin embargo, el miedo no tiene poder sobre quien lo observa sin identificarse. Cuando la conciencia humana aprende a ver el miedo como una ilusión, la manipulación se rompe. En palabras de Alex: “El miedo es la sombra del amor; cuando recordamos quiénes somos, la sombra se disuelve.”
El papel del ego en la manipulación astral
El ego es una herramienta útil para la supervivencia, pero cuando domina la conciencia, se convierte en una puerta abierta al control. Alex señala que los Gobernantes Oscuros se aprovechan del ego humano para dividirnos. Nos hacen creer que somos superiores o inferiores, que debemos competir, juzgar o controlar. Esa separación interna se refleja en la sociedad entera. Cada conflicto externo es un espejo del conflicto interno no resuelto.
La mente condicionada es su territorio favorito. Mientras una persona viva identificada con su personaje, será fácilmente manipulable. Pero cuando empieza a observarse a sí misma desde la conciencia, su energía cambia. La clave está en recordar que no somos el ego, sino la conciencia que lo observa. Desde esa perspectiva, la manipulación pierde poder.
Los Gobernantes Oscuros y el ciclo de reencarnación
Uno de los aspectos más impactantes del tema abordado por Alex en ElShowDeAlex.TV es la relación de estas entidades con el ciclo de reencarnación. Según múltiples tradiciones esotéricas, al morir, las almas que no han alcanzado un nivel de conciencia elevado pueden quedar atrapadas en el plano astral inferior. Allí, son guiadas por seres que simulan ser “guías de luz”, pero que en realidad pertenecen a las jerarquías oscuras. Su objetivo es reciclar esas almas dentro de la matriz de control energético.
Esto explica por qué muchas almas repiten patrones kármicos durante encarnaciones sucesivas. La energía del alma es “sellada” por vibraciones de culpa, miedo o deseo, impidiendo su liberación hacia planos más elevados. Alex invita a no temer este proceso, sino a comprenderlo: al elevar la vibración mediante la conciencia, la conexión con la Fuente se restaura, y el alma puede liberarse del ciclo de manipulación.
El despertar de la conciencia: la salida del control astral
A pesar del panorama inquietante, Alex ofrece un mensaje esperanzador. La oscuridad solo domina a quienes ignoran su propia luz. El despertar de la conciencia es el antídoto contra el control astral. Cuando una persona eleva su vibración, limpia su campo energético y actúa desde el amor, se vuelve invisible para las entidades del bajo astral. No pueden alimentarse de quien vibra en la frecuencia del amor incondicional.
El primer paso es el autoconocimiento. Saber quién eres, más allá del cuerpo, el nombre o las creencias. Meditar, respirar conscientemente, practicar la gratitud y mantener pensamientos elevados son herramientas que fortalecen el aura y disuelven las energías intrusas. Alex explica que cada acto de amor, compasión o perdón emite una frecuencia tan alta que los Gobernantes Oscuros simplemente no pueden sostenerla.
La batalla energética en el planeta Tierra
Alex plantea que lo que ocurre en la Tierra es el reflejo físico de una guerra energética en el plano astral. No se trata de una guerra con armas, sino con frecuencias. Las fuerzas de la luz y las fuerzas de la oscuridad libran una batalla por la conciencia humana. Cada pensamiento, emoción y acción cuenta. Cuando una masa crítica de personas despierta, el dominio oscuro se derrumba.
La humanidad está en un punto crucial de su evolución. El control astral está perdiendo fuerza a medida que más almas despiertan. La información se expande, los velos caen, y la verdad comienza a emerger. ElShowDeAlex.TV se ha convertido en un espacio para compartir estas verdades y ayudar a quienes buscan liberarse de la manipulación energética.
El poder del amor como escudo energético
El amor es la frecuencia más alta del universo y la herramienta más poderosa para protegernos del control astral. Alex recuerda que el amor no es emoción, sino conciencia. Es la fuerza que unifica todo lo que existe. Cuando actuamos desde el amor, nuestra energía se expande, y las vibraciones oscuras no pueden penetrar en nuestro campo. El perdón y la compasión son formas prácticas de amor que desintegran la oscuridad.
El amor no combate la oscuridad; simplemente la disuelve. Es como encender una luz en una habitación oscura: la oscuridad desaparece sin necesidad de lucha. Por eso, Alex invita a los espectadores a trabajar en su interior, a elevar su energía diaria con prácticas conscientes y a recordar que cada ser humano es una chispa divina conectada con la Fuente.
Cómo protegerse de las influencias del bajo astral
En el programa, Alex comparte algunas herramientas para mantener el equilibrio energético y evitar la influencia de los Gobernantes Oscuros:
La meditación diaria: silenciar la mente para reconectarse con la conciencia.
La respiración consciente: el control del prana fortalece el campo áurico.
El uso del discernimiento: no todo lo que brilla es luz; es fundamental sentir la energía detrás de las apariencias.
El perdón y la compasión: disuelven el resentimiento, cortando los lazos energéticos negativos.
El servicio desinteresado: cuando ayudamos sin esperar nada, nuestra vibración se eleva naturalmente.
Alex enfatiza que estas prácticas no son dogmas, sino herramientas para recuperar la soberanía espiritual. Cada alma debe encontrar su propio camino hacia la luz, pero todos compartimos el mismo destino: recordar quiénes somos realmente.
El papel de la humanidad en la liberación cósmica
Los Gobernantes Oscuros han controlado la Tierra durante milenios, pero su poder depende del consentimiento humano. La verdadera revolución no es política ni religiosa, sino vibracional. Cuando la humanidad deje de alimentar el miedo, el control se desvanecerá. Cada persona que despierta contribuye al cambio planetario.
Alex afirma que los seres de luz, guías y maestros están asistiendo este proceso. Sin embargo, no pueden intervenir directamente porque el libre albedrío debe respetarse. Somos nosotros, como humanidad, quienes debemos elegir la luz. El cambio comienza en el interior y se refleja en el mundo físico. La paz interior es el principio de la paz colectiva.
Conclusión: la oscuridad no puede dominar la luz
En “Los Gobernantes Oscuros del Plano Astral”, Alex deja un mensaje final de esperanza. La oscuridad solo existe donde no hay luz. El conocimiento, el amor y la conciencia son las herramientas para liberar a la humanidad del control astral. Nadie puede manipular a un ser que ha recordado su divinidad.
La verdadera batalla no está afuera, sino dentro de cada uno de nosotros. El despertar espiritual es el camino de regreso a casa, a la conexión con la Fuente. Cuando elegimos el amor en lugar del miedo, rompemos los lazos del control y nos convertimos en seres soberanos. Alex nos invita a mantener la fe, a vibrar alto y a recordar que incluso en la noche más oscura, la luz del alma nunca se apaga.
Descubre este y otros contenidos sobre conciencia, energía y espiritualidad en el canal oficial ElShowDeAlex.TV, donde cada video es una puerta hacia la comprensión profunda del universo y del ser que realmente somos.
En este poderoso episodio de ElShowDeAlex.TV, Alex aborda un tema profundamente humano y urgente: la violencia. En su video “La violencia nunca es la respuesta”, nos invita a reflexionar sobre cómo hemos normalizado la agresión en nuestras vidas, desde lo cotidiano hasta lo colectivo, y cómo esa energía destructiva solo perpetúa el sufrimiento y el dolor. Con una mirada espiritual y consciente, Alex nos muestra que la verdadera fuerza no está en la reacción violenta, sino en la comprensión, la empatía y el poder interior.
Vivimos en una sociedad donde la violencia se ha vuelto parte del paisaje: guerras, discusiones, intolerancia en redes sociales, violencia de género, violencia hacia los animales y hacia el planeta mismo. Pero detrás de todas esas manifestaciones existe una raíz común: la desconexión del ser humano con su propia esencia. Alex explica que cuando olvidamos quiénes somos, actuamos desde el miedo, y el miedo, cuando no se comprende, se convierte en agresión.
El origen interno de la violencia
La violencia no nace de la nada. Es el resultado de una acumulación de emociones reprimidas, frustraciones no expresadas y heridas no sanadas. Alex explica que cada vez que reaccionamos con enojo o resentimiento, lo hacemos porque nos sentimos amenazados o impotentes. La violencia es, en realidad, un grito del alma que clama por atención. Sin embargo, en lugar de escuchar ese llamado interno, la mayoría elige proyectarlo hacia afuera, buscando culpables.
El verdadero origen de la violencia está en la mente inconsciente. Es una programación colectiva que nos hace creer que el poder se demuestra dominando o destruyendo al otro. Pero, como señala Alex en ElShowDeAlex.TV, esa visión es ilusoria. Quien agrede, en realidad, se agrede a sí mismo. Cada acto de violencia es una fractura en el alma humana, un eco de la desconexión que nos aleja de la unidad con la vida.
La violencia emocional: el enemigo invisible
Alex subraya que no toda violencia es física. La violencia emocional y verbal puede ser incluso más destructiva, porque ataca directamente la esencia del ser. Los insultos, las humillaciones, las críticas constantes y la manipulación emocional generan heridas invisibles que muchas veces tardan años en sanar. En el video, Alex invita a observar cuántas veces usamos palabras como armas sin siquiera darnos cuenta.
La violencia emocional nace del deseo de tener razón, de controlar o de castigar al otro por no cumplir nuestras expectativas. Sin embargo, cuando actuamos así, solo reforzamos el ciclo de dolor. La única forma de romperlo es desde la comprensión. Alex recuerda que cada palabra tiene una frecuencia, y que elegir hablar con amor es un acto revolucionario en un mundo acostumbrado a gritar.
La ilusión del poder basado en la fuerza
Uno de los grandes errores de la humanidad es creer que el poder se impone a través de la fuerza. La historia está llena de ejemplos de imperios, gobiernos y sistemas que han buscado dominar por medio de la violencia, solo para descubrir que nada duradero puede construirse sobre el sufrimiento. En ElShowDeAlex.TV, Alex nos recuerda que la verdadera fortaleza radica en la capacidad de mantener la paz interior incluso en medio del caos.
El ego se alimenta de la lucha. Le encanta ganar, humillar y demostrar superioridad. Pero el alma no busca vencer, busca comprender. Cuando elegimos la paz sobre la reacción, rompemos el ciclo kármico que perpetúa el conflicto. La no violencia no es debilidad, es dominio propio. Es el reconocimiento de que el otro también es una expresión de la divinidad.
La violencia como reflejo del miedo
En el fondo, toda violencia nace del miedo. Miedo a perder el control, miedo al rechazo, miedo a no ser suficiente. Alex explica que cuando sentimos miedo, nuestro sistema nervioso entra en modo de defensa y reaccionamos desde el instinto más primitivo. Pero cuando elevamos la conciencia, entendemos que el miedo solo puede transformarse mediante el amor.
El miedo no se combate; se observa. Cuando observamos nuestro miedo con compasión, dejamos de identificarnos con él. En ese momento, el ciclo de la violencia se disuelve. La paz no se logra imponiéndola, sino comprendiendo las causas del conflicto interno. Alex invita a practicar la observación consciente: detenerse antes de reaccionar, respirar y reconocer la emoción que busca expresarse.
La violencia en el mundo moderno
En la actualidad, la violencia adopta formas cada vez más sutiles. No solo la vemos en guerras, sino en los comentarios hirientes en redes sociales, en la competencia laboral desmedida y en la desconexión emocional entre las personas. Alex comenta que vivimos en un sistema que promueve la separación y la comparación constante. Este entorno genera estrés, frustración y, en última instancia, agresividad.
El entretenimiento, los noticieros y las redes refuerzan la idea de que la violencia es parte inevitable de la naturaleza humana. Pero en realidad, es una programación que puede ser desactivada. Alex afirma que al apagar el ruido externo y reconectarnos con nuestra esencia, podemos empezar a actuar desde la compasión y no desde la reacción. Ver el video completo de “La violencia nunca es la respuesta” puede ayudar a comprender esta transformación desde un nivel profundo.
Transformar la violencia en comprensión
La violencia no se erradica con más violencia. Solo la comprensión puede disolverla. Alex propone un cambio radical: en lugar de luchar contra la oscuridad, encendamos la luz. Cada acto de comprensión, cada gesto amable, cada palabra amorosa, genera ondas que transforman el entorno. La energía que emitimos vuelve a nosotros, y cuando vibramos en amor, esa energía se multiplica.
Perdonar no significa justificar la agresión, sino liberarse del resentimiento que nos encadena al pasado. El perdón es una forma de sanación energética que restaura el equilibrio. Alex recuerda que incluso quienes actúan con violencia lo hacen desde su propia inconsciencia. Ver al otro como un alma en proceso, en lugar de un enemigo, nos devuelve la paz interior.
La no violencia como camino espiritual
En el corazón de muchas tradiciones espirituales, desde Buda hasta Gandhi, resuena una misma enseñanza: la no violencia es el camino hacia la libertad. No se trata solo de no hacer daño físico, sino de cultivar una actitud interna de amor y respeto hacia toda forma de vida. Alex conecta esta enseñanza con el presente, explicando que la verdadera revolución es interna: es la elección consciente de responder con amor en lugar de reaccionar con odio.
La no violencia no es pasividad. Es una fuerza activa que transforma desde la comprensión. Elegir no reaccionar desde la ira requiere valentía y disciplina interior. En ElShowDeAlex.TV, Alex enfatiza que cada pensamiento de paz contribuye al equilibrio del planeta. Somos co-creadores de la realidad, y nuestras emociones son el material con el que construimos el futuro.
Educación emocional: la clave para un mundo sin violencia
Para que la violencia deje de existir, debemos enseñar a las nuevas generaciones a comprender sus emociones. Alex sostiene que una sociedad que no enseña a los niños a gestionar la ira o la frustración está condenada a repetir los mismos errores. La educación emocional es el pilar del cambio colectivo. No se trata solo de enseñar conceptos, sino de guiar con el ejemplo.
Cuando un niño aprende que puede expresar lo que siente sin miedo, crece en equilibrio. Pero cuando se le reprime o castiga por sentir, aprende que la agresión es la única manera de ser escuchado. En el video “La violencia nunca es la respuesta”, Alex plantea que la verdadera revolución comienza en casa, en cómo hablamos, cómo corregimos y cómo amamos.
Sanar la violencia interior
No podemos cambiar el mundo si no cambiamos primero nuestro interior. Alex invita a mirar hacia adentro y reconocer cuánta violencia cargamos en forma de juicio, autocrítica o resentimiento. A veces somos nuestros peores agresores. Nos castigamos por los errores del pasado, nos comparamos, nos exigimos perfección. Esa violencia interna se proyecta luego hacia el exterior.
El proceso de sanación comienza con la aceptación. Aceptar no significa resignarse, sino dejar de pelear con lo que somos. Cuando aceptamos nuestras sombras, dejamos de proyectarlas sobre los demás. Así comienza la verdadera paz. Alex nos recuerda que el amor propio no es egoísmo, sino el fundamento de toda armonía. Solo quien se ama puede amar sin condiciones.
La violencia hacia el planeta
La violencia no solo ocurre entre humanos; también se manifiesta en la relación con la Tierra. Alex reflexiona sobre cómo la explotación desmedida de los recursos, la contaminación y la indiferencia hacia la naturaleza son formas de agresión colectiva. La Tierra es un ser vivo, y cada acto de destrucción ecológica es una agresión contra nuestra propia casa.
En el video, se hace un llamado a reconectar con la naturaleza, a vivir con respeto por los ciclos y las formas de vida que nos rodean. La paz no puede existir mientras sigamos lastimando el entorno. La armonía con el planeta es una extensión de la armonía interior. Cuando comprendemos esto, la violencia pierde sentido.
Elegir la paz en cada acción
Alex concluye su mensaje recordando que la paz no es un ideal lejano, sino una práctica diaria. Elegir la paz significa no reaccionar desde el ego, no alimentar la negatividad y no responder al odio con más odio. Cada vez que elegimos el silencio ante la provocación, la empatía ante el juicio o la comprensión ante el miedo, estamos construyendo un nuevo mundo.
El cambio global comienza con pequeñas decisiones individuales. La violencia solo existe cuando alguien reacciona a ella. Si decidimos no participar del ciclo, este se disuelve. En ElShowDeAlex.TV, Alex nos invita a convertirnos en portadores de paz, a ser esa energía que sana con la palabra, con la mirada y con la presencia.
Conclusión: el poder del amor sobre la violencia
La violencia nunca ha solucionado nada. Solo el amor tiene el poder de transformar. El mensaje de Alex es claro: cada uno de nosotros puede ser un faro de luz en medio del caos. No necesitamos cambiar al mundo entero, basta con cambiar nuestra vibración. Cuando elegimos la compasión, desarmamos el odio. Cuando comprendemos, liberamos. Y cuando amamos, sanamos.
El amor no es una teoría, es una práctica constante. Empieza en el pensamiento, se manifiesta en la palabra y se consolida en la acción. Cada acto de amor consciente contribuye al despertar colectivo. Por eso, como dice Alex en “La violencia nunca es la respuesta”, “la verdadera revolución es elegir amar incluso cuando el mundo elige odiar.”
Descubre más enseñanzas sobre conciencia, energía y espiritualidad en el canal oficial ElShowDeAlex.TV, donde cada video es una invitación a despertar la luz interior y vivir desde el amor incondicional.